En África, no sólo se disfruta la Eurocopa

Por Ana Fonseca, coordinadora de Habitafrica en Angola

En el ámbito del Convenio financiado por AECID, y encuadrado en la promoción y dinamización de actividades de ocio y tiempo libre para los jóvenes del barrio de Damba María (Angola), Habitáfrica promueve la organización de un torneo interescolar en colaboración con las 4 escuelas del barrio. El evento transcurrió en las últimas semanas y terminó el pasado sábado, día 16 de Junio, con la final entre equipos femeninos y masculinos. El éxito está a la vista con estas fotografías.

En un momento en el que toda la atención deportiva está puesta en el Euro 2012 y se apuestan cervezas sobre quién será el próximo campeón europeo, el barrio de Damba María en Benguela, hierve de vida con el torneo interescolar femenino y masculino. Moneda al aire y todos somos ganadores. Se aplaude la pericia de los remates a puerta, los regates al estilo Messi, la pérdidas de balón y los remates al poste: al final lo que importa es el placer de jugar al fútbol. Todos invitados para inmortalizar el momento: se dan codazos, posan, los equipos se mezclan (¿eres del Barça, eres del Real Madrid, del Benfica o del Sporting? ¿qué importa?): en el momento del click se repite al unísono “PA-TA-TA”. Y todo el mundo ríe mientras piden que les saquen otra foto más.

 

#Noentran

Por Arantxa Freire, responsable de Comunicación en Habitafrica.

El mundo es cada vez más dada a los eufemismos. Esconde lo que no nos gusta, aleja los problemas bajo cortinas de humo. Las empresas explotan a niños, pero lejos de nuestros ojos, los políticos se corrompen en lugares oscuros. Las fronteras, como los puertos, siempre han sido territorios salvajes, llenos de oportunidades, y también de peligros. Europa, para no ser menos, ha decidido extender sus fronteras fuera de Europa, para que no veamos lo que se hacen ellas. Desde hace años, pero este último con más fuerza, vemos como los inmigrantes subsaharianos se ven hostigados en los países del Norte de África, donde las autoridades hacen cosas con ellos que nosotros no permitiríamos en nuestras tierras.

Mañana celebramos el dudoso honor del Día del Refugiado, porque sigue siendo una infamia, como cuenta cuenta CEAR en su página web, que a día de hoy haya todavía 43,7 millones de personas en situación de desplazamiento forzado en el mundo.

Según la Convención de Ginebra sobre el estatuto de los refugiados, las personas refugiadas son aquellas que han tenido que huir de sus países por haber sufrido persecución, o tener temor fundado de ser perseguidas, por sus opiniones políticas, su nacionalidad, su religión, su etnia o su pertenencia a un grupo social determinado.

La comunidad internacional tiene la obligación y la responsabilidad de proteger a las personas refugiadas, acogiéndolas en su sociedad y garantizándoles una vida digna. Sin embargo, son los países empobrecidos o en vías de desarrollo quiénes acogen al 90% de las personas refugiadas y desplazadas forzadas.  Nosotros preferimos impedir que lleguen a nuestros aeropuertos o a nuestras costas mediante acuerdos secretos de condicionalid de la ayuda por control migratorio o el reforzamiento de la Agencia Europea de Fronteras Exteriores (FRONTEX), con patrullajes en las mismas costas africanas. Estos dispositivos nos protegen del “otro”.

Algún día pagaremos tanta infamia. O nos pagarán con la misma moneda.

 

 

Las diez plagas bíblicas que “azotan” África II

Queríamos abrir esta segunda parte del debate sobre las “10 plagas bíblicas que azotan África” acudiendo a una referencia, en estos tiempos de líderes mediocres: Thomas Sankara, presidente de Burkina Faso en los años 80.

Fijaros lo vigentes que están hoy sus palabras: “Cuando hoy nos hablan de crisis económica, se olvidan de decirnos que la crisis no llegó de forma súbita. La crisis existe de siempre y se irá agravando cada vez que las masas populares sean más conscientes de sus derechos frente a sus explotadores. Actualmente hay crisis porque las masas rechazan que las riquezas se concentren en las manos de unos pocos. Hay crisis porque unos pocos depositan en los bancos en el exterior, unas sumas colosales que serían suficientes para desarrollar África. Hay crisis porque frente a estas riquezas individuales que se pueden nombrar, las masas populares se niegan a vivir en los ghetos y los barrios bajos. Hay crisis porque por doquier los pueblos se niegan a ser Soweto frente a Johannesburgo. Hay lucha y la exacerbación de esta lucha produce inquietud a los que retienen el poder financiero”. Hablábamos en el post anterior de las 10 plagas bíblicas que azotan el continente y nos referíamos a la esclavitud, la colonización, la explotación de recursos, la fuga de cerebros, la deuda externa y el tráfico de armas. Vamos a terminar de enumerar otras de las plagas, que nosotros, con 15 años de trabajo, vemos todos los días y que los africanos llevan sufriendo años, o siglos.

7. Acuerdos comerciales injustos: El mercado internacional está creado para beneficiar a los países ricos, en detrimento de los pobres. Los EPAS (Acuerdos de Partenariado Económico) pretenden imponer negociaciones donde los países europeos tengan libertad total para vender en los países pobres (con productos como los agrícolas, subvencionados, por cierto) mientras los países pobres no pueden competir en las mismas condiciones, tanto por la normativa de embalajes, de calidad o por la mínima capacidad para hacer publicidad en Europa. En Habitafrica todavía recordamos los lamentos de un agricultor senegales que nos decía que le costaba más criar sus pollos que comprar los importados de Francia.

8. Políticas migratorias. Las materias primas de África y sus minerales,  pueden viajar libremente, ahora, sus personas no. Y mucho menos si no están “cualificadas”.  La política de externalización de fronteras de la Unión Europea ha hecho que la mayoría de africanos no puedan llegar a Europa. Ahora son los países del Norte de África, como Marruecos, Mauritania o Senegal donde se quedan varados los inmigrantes,esperando su salto a Europa. Aunque sólo el 2% de los inmigrantes sale de su continente (la mayoría de los migrantes son internos) las injustas y restrictivas políticas europeas minan el desarrollo de muchas familias. Os dejamos un intresante análisis del Grupo de Políticas Africanas respecto a la incoherencia de nuestras políticas migratorias con África.

9. Sistemas de producción y consumo: Si toda la población mundial siguiese las pausas de consumo que tenemos en los países ricos, necesitaríamos varios planetas para vivir. África sigue siendo un proveedor de materias primas para el primer mundo y el fenómeno de “acaparamiento de tierras” está cada vez más en auge. Los monocultivos están sembrando de hambre el continente con unas tierras que se  utilizan para el disfrute de los ciudadanos occientales, mientras los que cultivan las tierras no ganan lo suficiente para comer, cuando el precio de los alimentos (que se decide en los mercados internacionales) es cada vez más alto.  Seguro que vosotros, inquietos y responsables en el consumo, ya conocéis este sencillo video sobre “la historia de las cosas”. Sino, no debéis perdéroslo.

10. Estreotipos africanos: Las ONG hemos contribuido, porque nos interesaba, a dar una imagen catastrofista de África, donde no sólo existe violencia, sida, corrupción o niños hambrientos. Lo malo de los esterotipos es que son muy difíciles de vencer y que se han extendido a los medios de comunicacion, la literatura e incluso,el cine. Los ratios de riqueza de los países africanos son muy grandes y su diversidad cultural y riqueza. Como diría Kapuscinski (otro imperdible para hablar de África con algo de criterio) “este es un continente es demasiado grande para describirlo. Es todo un océano, un planeta aparte, todo un cosmos heterogéneo y de una riqueza extraordinaria. Sólo por una convención reduccionista, por comodidad, decimos “África”.

Retomando a Sankara. ¿De dónde vendrá la revolución? ¿De ese poder financiero privilegiado, o de los pueblos que no quieren seguir siendo Soweto y que buscan acabar con la injusticia? La respuesta está en las manos de todos. Manos a la obra.

Las diez plagas bíblicas que azotan África

Las Diez Plagas Bíblicas sobre Egipto también conocidas simplemente como las diez plagas o las plagas bíblicas son una serie de calamidades que, según el Antiguo Testamento y la Torá, Dios infligió a los egipcios para que el faraón dejara partir a los hebreos de Egipto. Se trata de un castigo que un ser exterior inflige a un pueblo para castigarles por algo.

Leyendo las últimas noticias que nos llegan de nuestros socios en el terreno sobre la plaga de langostas que amenaza con hipotecar miles de vida en Mali y Niger, uno se pregunta qué mas les puede pasar en la zona, después de estos meses de sequía, hambruna, guerra independentista en el Norte, “sharia” y ahora, esta plaga.

No es tiempo de analizar ahora la relación entre la maldición bíblica y África (según el Antiguo Testamento, Cam era el hijo de Noé que había avergonzado a su padre, ganándose su maldición, y el que había dado origen a los pueblos negros). Pero está claro que da ganas de pensar que África se ha visto sometida, desde el principio de los tiempos, a una maldición bíblica que le arrastra al hambre, a la corrupción, a la violencia y el salvajismo, a la avaricia y a la sangre.

Pues dándole vuelta a estas ideas, pensamos que a lo mejor no es Dios, sino el hombre (privilegiado, o sea, cada uno de nosotros ) el causante de esas diez plagas que azotan África y contra las que queremos luchar todos los que amamos esta región:

1. La esclavitud. El comercio de esclavos tuvo un efecto negativo sobre el crecimiento y desarrollo de África. Sus consecuencias últimas fueron socavar las economías locales y la estabilidad política ya que las fuerza laboral era embarcada en el comercio oceánico. Con el auge del comercio de esclavos a gran escala, motivado por las necesidades europeas, la esclavitud del enemigo se convirtió cada vez menos en una consecuencia de la guerra, para volverse progresivamente una razón para ir a la guerra. La esclavitud continúa vigente en el continente a través de sueldos de hambre y condiciones precarias.

2. El colonialismo. Desde la llegada de portugueses a finales del XVIII hasta mediados del siglo XX, África sufrió las consecuencias de un sistema colonial que ha hipotecado varias generaciones de africanos por la explotación de sus recursos para el interés de las colonias.

3. La explotación de los recursos naturales y la compra de tierras en África: Tras la independencia de los países africanas, todavía continúan las relaciones neo-coloniales de las antiguas metrópolis, a través de los acuerdos injustos de muchas multinacionales pesqueras, agrícolas, mineras o de servicios. La compra de tierras es una práctica legal en el continente que está suponiendo que tierras cultivables se destinen a países ricos en vez de a paliar el hambre de sus pobladores.

4. La fuga de cerebros: Los países de África Subsahariana que invirtieron en formar nuevos médicos han acabado perdiendo 2.000 millones de dólares (unos 1.509 millones de euros), porque estos facultativos, una vez que adquirían experiencia, abandonaban su hogar en busca de trabajos más prósperos en países ricos. Lo mismo pasa en muchas otras profesiones “cualificadas”.

5. La deuda externa; África paga más por los intereses de la deuda que lo que ingresa en concepto de ayuda al desarrrollo.  Se trata, muchas veces, de una deuda injusta, “odiosa”, creada en muchos casos por dictadores o por gobiernos ricos que ayudaban a África dando a África créditos para comprar sus propios productos occidentales. Esto, si lo piensas, no deja de ser legal, pero es inmoral.

6. El tráfico de armas: Los enfrentamientos armados sangran cada año 18.000         millones de dólares a la economía africana. El Kalashnikov es el rey de un arsenal   ingente que, según denuncia un informe de Oxfam, en un 95% se fabrica fuera de     África, a donde buena parte llega a través del incontrolado tráfico ilegal. Para más      información os aconsejamos entrar en la campaña Armas bajo control, que             organizan varias ONG internacionales y españolas y que seguro este año darán       mucho de lo que hablar.

En el siguiente y apasionante post, para no hacerlo muy largo, seguiremos dándole vueltas a estas plagas más humanas que divinas, con las que las ONG como la nuestra queremos acabar y en las que la ciudadanía y los políticos tienen aún mucho por hacer……

¿Comentarios?

 

“Seamos fisuras en el sistema”

El pasado jueves pudimos asistir gracias a las bondades de la red a uno de los @EncuentrosPOR que organiza el grupo PRISA para servir de foro de debate sobre temas de actualidad. Esta semana le tocó el turno a la lucha contra el hambre y para ello se reunió en Sevilla, en un escenario de estética “yanqui” , a lo más granado en la lucha contra el hambre en el mundo. Todo ello orquestado por el periodista Iñaki Gabilondo y con el apoyo periodistas realmente comprometidos con África como @NikoCastellano o Angels Barceló.

El encuentro fue interesante. Desde el sentido común y la humanidad de Pepe Esquinas, que ha trabajado en la FAO (organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura) y su crítica a un sistema de producción y consumo injusto, hasta las declaraciones incriminatorias de Ziegler, ex funcionario de la ONU, de que un niño muerto de hambre en un mundo que puede evitarlo es un asesinato.

Nos quedamos con varias frases esperanzadoras, y llamativas:

¡Qué disfrutéis del resumen de la jornada tanto como nosotros!

Esperamos vuestras reflexiones y agradecemos en especial a la SER y a @NikoCastellano por el impulso a este tema.