Empatía

Recibimos estos días preocupantes noticias sobre la situación de los subsaharianos en la Valla de Melilla.  Algunos creen que es normal que haya vallas, que haya muros  y que se encierre a los inmigrantes en centros de internamiento por querer entrar en el país sin papeles. Suponen una amenaza. Para muchos, no hay lugar para los de fuera en un país con una tasa tan alta de paro, o con servicios sanitarios colapsados.

Pongámonos en su piel. Aquí os dejamos un vídeo que nos ayuda a la empatía. Está hecho, con ironía, para promocionar la inversión extranjera en Perú, un país que ha sido emisor de emigración y ahora acoge a muchos compatriotas españoles. Pero nos sirve para pensar estos días en los migrantes de Melilla. Tratemos a los demás, como mínimo, como nos gustaría que nos tratasen a nosotros.

Mantener la utopía de un mundo más justo

Por Ruth Kñallinsky, voluntaria de Habitafrica

“El mundo produce lo suficiente para abastecer a todos, pero no a su codicia” Mahatma Ghandi, 1907

Estamos en recesión como  nunca antes. Pero no es solamente económica, ni muchísimo menos “supra económica”. Estamos yendo para atrás, y como nunca antes, en lo social, en lo ético, en los valores que durante tantísimos años se han conseguido a base de lucha. La excusa de frases como “no hay dinero”, “deuda externa , “prima de riesgo”, “rescate”, nos llevan a la parálisis del miedo, a la aceptación mansa. Es una falacia y que no es la primera vez que se utiliza  pero no por repetida es menos eficaz. La imponen quienes mueven los hilos del nuevo orden global: mercados, gobiernos cómplices, organismos internacionales, gobiernos sometidos.

Primera falacia: dinero sí que hay, lo que falta es la voluntad política para distribuirlo con justicia.

Si se aplicara la Tasa Tobin y lo recaudado fuera para aliviar la pobreza, significaría el 1% del PIB mundial (hoy se lucha por el 0,7% sin éxito y el gobierno acaba de reducirnos a 0.2% ). Si se rescatara el dinero ingresado en Paraísos fiscales, ahí hay otro 1%. Si se redujera en un 5% el presupuesto militar mundial (¡sólo eso!), según la ONU en 1986, se aumentaría en un 4%.

Segunda falacia: los recursos van a determinadas manos.

Cuando la banca peligra, inmediatamente se cubren las necesidades, sin investigar y mucho menos castigar a quienes la hicieron caer. La diferencia entre ricos y pobres en el mundo ha crecido: entre el 20% más rico y el 20% más pobre, pasó de un 30% a un 85%. La devolución de deudas externas (muchas veces ilegítimas), capital e intereses, de países empobrecidos a países desarrollados es 6 veces más alta que la ayuda al desarrollo de todos los organismos internacionales. Cuando la FAO solicita la creación de un fondo de inversión mundial de 50.000 millones de dólares para disminuir el hambre, es rechazada.

Hoy Día Mundial contra la Pobreza, ong como Habitafrcia seguimos trabajando por este gran reto: mantener la utopía de un mundo más justo.

No podemos ni debemos caer en la trampa. Sólo el internacionalismo democrático y solidario conllevará la salvación de cualquier pueblo y todos los pueblos. El egoísmo de mirar por lo mío, sólo trae la división y la pérdida de derechos e igualdad: de esta realidad, o salimos todos o no sale nadie. Hay que regresar a la coherencia entre el discurso y los hechos, volver a creernos que, como dice el PNUD, un desarrollo humano es tal cuando cubre las necesidades básicas, el desarrollo de las capacidades y la participación en la vida social. Sólo entonces se puede elegir, y sólo entonces se vive con dignidad.

No permitamos que esta brutal pérdida de conquistas, de derechos, de bienestar conseguido, nos arrebate también el pensamiento global y la solidaridad.

¡Rebélate contra la Pobreza este 17 de octubre!

Mira el mapa de movilizaciones y elije donde participar

http://www.rebelatecontralapobreza.org/

Disparatado viaje a Negomano ( o cómo entender un proyecto de fortalecimiento institucional)

Puente de dudoso gusto camino de Negomano

Por Emanuelle Lini, coordinador de Habitafrica en Cabo Delgado (Mozambique)

Desde el año 2004, el Gobierno de Mozambique ha puesto en marcha un proceso de descentralización que busca consultar la población hasta los lugares más recónditos del país. En este marco, la última semana de septiembre comenzaron las consultas públicas para la elaboración del Plan Estratégico del Distrito de Mueda (una región remota al norte del país donde tengo la suerte de trabajar) y de cara a poder seguir de cerca el proceso, 3 personas del equipo de Habitáfrica acompañamos a la brigada de equipo técnico del distrital en la consulta pública del puesto administrativo de Negomano.

Fue una aventura, pero también una paliza de éstas de casi 4 horas dando tumbos y sorteando baches con nuestro pick-up (para que luego digan que las ONG no debemos tener 4×4) , dado que se trata del puesto administrativo más apartado del distrito de Mueda, frontera con Tanzania. Al lado de la aldea, de hecho, se inauguró hace 2 años el famoso “Puente de la Unidad” sobre el rio Ruvuma, que une los dos países y que tuvimos que cruzar en búsqueda de una gallina que no encontrábamos en Negomano. Eso sí, sin visado ni nada… ¡dijimos que íbamos un momento al mercado!

Pese a las promesas del Distrito “no se preocupe Usted, que la gente está avisada”, al llegar el jefe del puesto administrativo de Negomano nos acoge con mucha sorpresa…. El encargado de la radio se fue de vacaciones sin dar el aviso, mientras que él había recientemente cambiado de número de teléfono. Los técnicos llevaban días llamado a un número desconectado y no se molestaron en investigar otro número.

Si pensábamos que estos eran percances del oficio típicos de estos lares, nos equivocábamos. Negomano nos preparaba más aventuras disparatadas, como cuando  me quedé encerrado en el baño, pues la llave (medio podrida) se quebró en la cerradura. Resultado: tuve que salir (no sin mucha dificultad) por la ventana de arriba de la puerta y encima me cobraron por adelantado el arreglo del carpintero… ¡y eso que para la estancia nos habían pedido ya la voluntad para los trabajos de mantenimiento!

Anécdotas aparte, el primer día fue simplemente de conocimiento de la aldea y primera toma de contacto con las autoridades locales pero por fin el segundo día lo dedicamos enteramente a la consulta pública que hace el consejo consultivo. Se trata de una especie de institución pública que representa la comunidad ante las autoridades gubernamentales, la sociedad civil y el sector privado: está liderado por el jefe del puesto administrativo y está formado por personas elegidas por la comunidad, entre las cuales destacan: maestros, médicos, enfermeros, representantes de las asociaciones  de campesinos y de mujeres.

En plena consulta pública con los pobladores locales

Y llegados a este punto alguien se preguntará ¿cómo funciona una consulta comunitaria? Nada de más sencillo:

-          El equipo distrital comunica al consejo consultivo de la comunidad las actividades realizadas en el último plan quinquenal del gobierno, con la intención de evaluar la eficacia de las mismas dentro del puesto administrativos

-          En un segundo momento, se hace una lluvia de ideas para conocer de la boca de los participantes los principales problemas de la comunidad

-          A continuación, se priorizan los problemas detectados, transformándolos en objetivos

-          Finalmente, acompañado por algunos miembros del consejo consultivo, se hace una visita por la comunidad.

He de decir que la participación de los presentes ha sido muy buena, aunque se han lamentado las bajas de los miembros de las localidades no avisados con tiempo, así como se ha echado en falta la presencia de más mujeres en el consejo consultivo. Las pocas presentes, sin embargo, se han hecho oír, reivindicando, como miembros de una asociación de mujeres campesinas y como matronas comunitarias, un mayor apoyo por parte de los asesores agrícolas y más insumos para atender los partos.

Aunque los resultados del diagnóstico se globalizarán posteriormente en un informe técnico que abarca todo el distrito, de esta consulta ha salido sobre todo la necesidad de trabajar en Negomano para mejorar  la producción agrícola y las infraestructuras de salud pública, y la reclamación de la población de la necesidad de mejora la carretera (nosotros lo vivimos), hacer llegar la corriente eléctrica y dotar a la secretaría administrativa del puesto de nuevas infraestructuras. Cuando esté listo, el documento del Plan Estratégico Distrital, basado en este diagnóstico, representará el punto de partida para enmarcar nuestro apoyo técnico y financiero al Distrito de Mueda.

El autor del texto con el equipo de la consulta

Conclusión: ha sido una experiencia muy enriquecedora para el equipo de Habitáfrica, que tras conseguir finalmente asentarse en Mueda, está finalmente conociendo de cerca las problemáticas de la población, lo cual será clave para mejorar la planificación de los próximos dos años del convenio. Hemos querido contaros aquí la forma de trabajar de Habitáfrica, trabajar para con las personas, facilitando procesos como éstos en los que las personas son las verdaderas protagonistas y artífices de su propio desarrollo.

De ruta con la unidad de atención a la infancia en Marruecos

Jóvenes a los que atiende la unidad de antención de la infancia en Agadir

Por Beatriz de la Calle, técnica de proyectos de Habitafrica en Marruecos

Este mes he vivido en Marruecos experiencias que no hubiera imaginado. Habitafrica está ejecutando  un Convenio de protección de la Infancia en este país y entre sus componentes está  el trabajo con las asociaciones. Ahí entra en primera línea de juego ANIR una de las organizaciones marroquíes trabaja directamente con niños de la calle y  en mediación familiar al sur del país; en Agadir.

Uno de los objetivos del proyecto además es  la puesta en marcha de un circuito de intervención bien estructurado y accesible para la protección de la Infancia que abarque  a todos los actores que actúan de una forma coordinada cuando se da una situación de abuso o violencia a un menor. Un amplio elenco que va desde el juez de menores, asociaciones,  personal sanitario , policía, todos aquellos que pueden detectar casos de abuso contra los niños.

Entre los aspectos más novedosos del proyecto es la mediación familiar para lograr que los niños que han abandonado su hogar y ahora están en la calle puedan reintegrarse en su entorno familiar. Un reto sin duda complejo ya que las causas del abandono o “huída” suelen ser muy diversas. También se aborda el tema del abandono escolar intentando, siempre que se pueda , reinsertar al niño  en el sistema educativo formal, mediando  con la familia y desgranando las causas que han llevado al niño a dejar la escuela.

ANIR  acompaña a los niños  de la calle a través de una Unidad Móvil. El otro día tuve la fortuna de hacer  una salida con ellos.   Desafortunadamente, pude comprobar “in situ” las condiciones en las que viven las familias de niños de la calle y que  podrían ser calificadas  como  “infrahumanas”.  Curiosamente, Agadir es una  ciudad turística de renombre internacional,  conocida  como el “Marbellla” de Marruecos, y ahí mismo nos encontramos con un  contraste brutal, desgarrador e inesperado. Las casas que visitamos, o más bien los habitáculos en el que viven estas familias son espacios sin ventanas, de cemento, sin ningún mueble salvo la  eterna televisión que tanto les  hace soñar con una vida en Europa….. Por supuesto todo en un estado deplorable.

Una de las visitas que más sobrecogida me dejó fue el caso de Yucef. Resulta que este niño  es uno de los alumnos más aventajados de su colegio pero su familia andaba bastante preocupada porque había dejado de asistir a clases y había cambiado su indumentaria. Ahora vestía largas djellabas y acudía mucho a la mezquita. Alarmada, la familia, acudió a Mimiz, el educador social de la Unidad Movil , persona muy querida  en el barrios porque lleva colaborando años en numerosas asociaciones. Mimiz logró hablar con Yucef quien terminó por reconocer que los salafistas estaban interesados en él y le había invitado en varias ocasiones a la mezquita. El caso de Yucef no es un caso aislado; la mitad del barrio está gestionado por los salafistas. Finalmente se comprometió a volver a la escuela y cerró el trato con un apretón de manos y un abrazo a Mimiz.

Pero a veces hay historias bonitas. Como la de los dos hermanos Ahmed y Ismael de unos 8 ó 10 años que vimos cenando al lado del Mc Donalds. Nos aseguraron que estaban tomando su medicación para la tuberculosis . Les vi alejarse cogidos de la mano, medio abrazados,  compartiendo su hamburguesa, cuidando el uno del otro, protegiéndose en su medio que es la calle.  Y pensé que nuestro trabajo, aunque pequeño, podía servir de algo.

Esa noche me costó conciliar el sueño, pero al mismo tiempo estaba admirada del trabajo que hacen los educadores de la Unidad Móvil. He querido escribir este texto para que su trabajo, humilde, duro y poco conocido, reciba también vuestra admiración.