Disparatado viaje a Negomano ( o cómo entender un proyecto de fortalecimiento institucional)

Puente de dudoso gusto camino de Negomano

Por Emanuelle Lini, coordinador de Habitafrica en Cabo Delgado (Mozambique)

Desde el año 2004, el Gobierno de Mozambique ha puesto en marcha un proceso de descentralización que busca consultar la población hasta los lugares más recónditos del país. En este marco, la última semana de septiembre comenzaron las consultas públicas para la elaboración del Plan Estratégico del Distrito de Mueda (una región remota al norte del país donde tengo la suerte de trabajar) y de cara a poder seguir de cerca el proceso, 3 personas del equipo de Habitáfrica acompañamos a la brigada de equipo técnico del distrital en la consulta pública del puesto administrativo de Negomano.

Fue una aventura, pero también una paliza de éstas de casi 4 horas dando tumbos y sorteando baches con nuestro pick-up (para que luego digan que las ONG no debemos tener 4×4) , dado que se trata del puesto administrativo más apartado del distrito de Mueda, frontera con Tanzania. Al lado de la aldea, de hecho, se inauguró hace 2 años el famoso “Puente de la Unidad” sobre el rio Ruvuma, que une los dos países y que tuvimos que cruzar en búsqueda de una gallina que no encontrábamos en Negomano. Eso sí, sin visado ni nada… ¡dijimos que íbamos un momento al mercado!

Pese a las promesas del Distrito “no se preocupe Usted, que la gente está avisada”, al llegar el jefe del puesto administrativo de Negomano nos acoge con mucha sorpresa…. El encargado de la radio se fue de vacaciones sin dar el aviso, mientras que él había recientemente cambiado de número de teléfono. Los técnicos llevaban días llamado a un número desconectado y no se molestaron en investigar otro número.

Si pensábamos que estos eran percances del oficio típicos de estos lares, nos equivocábamos. Negomano nos preparaba más aventuras disparatadas, como cuando  me quedé encerrado en el baño, pues la llave (medio podrida) se quebró en la cerradura. Resultado: tuve que salir (no sin mucha dificultad) por la ventana de arriba de la puerta y encima me cobraron por adelantado el arreglo del carpintero… ¡y eso que para la estancia nos habían pedido ya la voluntad para los trabajos de mantenimiento!

Anécdotas aparte, el primer día fue simplemente de conocimiento de la aldea y primera toma de contacto con las autoridades locales pero por fin el segundo día lo dedicamos enteramente a la consulta pública que hace el consejo consultivo. Se trata de una especie de institución pública que representa la comunidad ante las autoridades gubernamentales, la sociedad civil y el sector privado: está liderado por el jefe del puesto administrativo y está formado por personas elegidas por la comunidad, entre las cuales destacan: maestros, médicos, enfermeros, representantes de las asociaciones  de campesinos y de mujeres.

En plena consulta pública con los pobladores locales

Y llegados a este punto alguien se preguntará ¿cómo funciona una consulta comunitaria? Nada de más sencillo:

-          El equipo distrital comunica al consejo consultivo de la comunidad las actividades realizadas en el último plan quinquenal del gobierno, con la intención de evaluar la eficacia de las mismas dentro del puesto administrativos

-          En un segundo momento, se hace una lluvia de ideas para conocer de la boca de los participantes los principales problemas de la comunidad

-          A continuación, se priorizan los problemas detectados, transformándolos en objetivos

-          Finalmente, acompañado por algunos miembros del consejo consultivo, se hace una visita por la comunidad.

He de decir que la participación de los presentes ha sido muy buena, aunque se han lamentado las bajas de los miembros de las localidades no avisados con tiempo, así como se ha echado en falta la presencia de más mujeres en el consejo consultivo. Las pocas presentes, sin embargo, se han hecho oír, reivindicando, como miembros de una asociación de mujeres campesinas y como matronas comunitarias, un mayor apoyo por parte de los asesores agrícolas y más insumos para atender los partos.

Aunque los resultados del diagnóstico se globalizarán posteriormente en un informe técnico que abarca todo el distrito, de esta consulta ha salido sobre todo la necesidad de trabajar en Negomano para mejorar  la producción agrícola y las infraestructuras de salud pública, y la reclamación de la población de la necesidad de mejora la carretera (nosotros lo vivimos), hacer llegar la corriente eléctrica y dotar a la secretaría administrativa del puesto de nuevas infraestructuras. Cuando esté listo, el documento del Plan Estratégico Distrital, basado en este diagnóstico, representará el punto de partida para enmarcar nuestro apoyo técnico y financiero al Distrito de Mueda.

El autor del texto con el equipo de la consulta

Conclusión: ha sido una experiencia muy enriquecedora para el equipo de Habitáfrica, que tras conseguir finalmente asentarse en Mueda, está finalmente conociendo de cerca las problemáticas de la población, lo cual será clave para mejorar la planificación de los próximos dos años del convenio. Hemos querido contaros aquí la forma de trabajar de Habitáfrica, trabajar para con las personas, facilitando procesos como éstos en los que las personas son las verdaderas protagonistas y artífices de su propio desarrollo.

Una cumbre internacional sobre ciudades que no escucha a sus ciudadanos (pobres)

Por Idoia Oneca, responsable de Habitabilidad en Habitafrica

Durante muchos años, el trabajo de gestión en Habitafrica no me ha permitido dejar mucho tiempo libre para asistir a los foros internacionales donde se discuten los “grandes problemas de la humanidad” en materia de habitabilidad básica. Pero este año, decidí hacer el esfuerzo y viajar a Nápoles, para ver que se cocía.

Mi sensación, tras pasar 3 días allí, es de frustración. Como la de muchos cuando vuelven de este tipo de cumbres mundiales donde hay muchas palabras vacías y pocos compromisos.

Pero no hay que ser derrotistas.A las ONG, este tipo de foros, o los foros paralelos de sociedad civil, nos sirven sobre todo para compartir experiencias, para reforzar contactos y redes y para intentar hacer incidencia (aunque poco acceso tenemos a los grandes decisores, desgraciadamente). Pero poco más……

En Nápoles, sí pude comprobar con indignación como las multinacionales y las empresas  tienen acceso a las decisiones de los gobiernos de una manera mucho  más efectiva que nosotros. Hasta Coca-Cola tenía un stand en el foro oficial……….sin comentarios.

En las conferencias  se pusieron sobre la mesa los mismos temas de siempre; la cada vez más rápida urbanización de las ciudades producidas por las grandes migraciones, la joven población de las mismas (la media de edad de las ciudades Africanas está en 18 años) y su falta de oportunidades para que encuentre un trabajo que les proporcione una vida digna;  la importancia de que las mujeres participen en los procesos democráticos.

Pero lo que más  sorprende es el hecho de que en estas mesas de expertos, solo haya participado una sola persona habitante de uno de los millones de las asentamientos informales, más conocidos como slums (o barrios de chabolas). En este caso Jockin Arputham, Presidente de la Slum Dwellers Internationl, una de las mayores redes de chabolistas del mundo  . Esto muestra que aun no se cuenta con la propia población de los asentamientos para hablar e intentar buscar soluciones a su vida en las ciudades como ciudadanos de “segunda clase” (infraviviendas, falta de acceso a agua potable, letrinas, desalojos forzosos, violencia etc.)

Por todo esto, varias organizaciones (Habitat International Coalition  y Alianza Internacional habitantes entre otras) montaron en la misma ciudad un foro social urbano como alternativa al foro oficial de UN Habitat, reivindicando el espacio urbano comunitario, denunciando el fracaso de las políticas neoliberales y reinvindicando las políticas de vivienda, urbanísticas y sociales, fundadas sobre un pacto social urbano alternativo. (Adjunto la declaración del II Foro Social Urbano en Nápoles).

Os dejamos las declaraciones de la coordinadora de la Federación Internacional de CHabolistas,  Rose Molokoane, donde hacer referencia a la necesidad de incluir a las personas pobres en las actividades urbanísticas que influyen en sus asentamientos.

Todo esto confirma una de sus ideas bases; no solo hay que ir a las calles a manifestarse, también hay que ir a las oficinas gubernamentales para conseguir la colaboración y que su voz sea oída por quien toma las decisiones.

 

Los descendientes del marabú de Tuba

Por Sole Gutierrez, becaria de AECID en Saint Louis (Senegal)

El 5 de septiembre de 1895, Cheikh Ahmadou Bamba desafió a la autoridad francesa y rezó en la oficina del Gobernador en Saint Louis, Senegal. Por este acto fue considerado una amenaza y más tarde, acusado por la administración colonial de preparar una guerra santa, fue exiliado a Gabón. Aunque contrario a la colonización, no siguió a la guerrilla y optó por la paz. Es una personalidad muy relevante dentro del Islam y fundó la ciudad santa de Touba en 1887, en cuya mezquita, levantada en su honor, reposan sus restos. En vida se dedicó a la meditación, los rituales, los estudios coránicos y la fabricación de amuletos para sus seguidores. Creó la Hermandad de Mourides y sus compatriotas lo llaman cariñosamente Serigne Touba (el Marabout de Touba).

Para conmemorar aquel acto desafiante y valeroso de hace 117 años, cada año los hermanos mourides vienen en peregrinación a Saint Louis procedentes de todas partes del país e incluso del extranjero y celebran varios días de festejos. El acto central del homenaje tiene lugar en la Plaza Faidherbe donde se oficia el multitudinario rezo “takussan” y desde el que sobresalen los miles de colores de las prendas de los Baay Falls y que constituyen una rama de los mourides fundada por Cheikh Ibrahima Fall, discípulo de Serigne Touba.

Fall profesaba una devoción extrema y Serigne Touba le obligó a él y a toda su familia a abandonar la práctica del ayuno y la oración. Por este motivo un gran número de Baay Fall no practican ciertos preceptos del Corán, ni siquiera durante el mes del Ramadán, provocando esta situación constantes críticas por parte de otros musulmanes.

Existen, por tanto, dos ramas del mouridismo, una Mouride y otra Baay Fall, que tienen sus propios representantes. La sucesión es hereditaria en ambos casos. Al mismo tiempo, dentro de la corriente Baay Fall existen varias alternativas. Los Baay Fall que viven en Touba y ayudaron en la construcción de la gran mezquita gozan de una excelente reputación y respeto y por otro lado existe una corriente, más relajada, que son conocidos por pedir limosna constantemente. Hay quien piensa que estos últimos les dan mala imagen al movimiento y no comulgan con su estilo de vida.

En cualquier caso y fuese cual fuese su tendencia, el 5 de septiembre de este año miles de peregrinos, gran parte de ellos Baay Fall, llegaron a Saint Louis para la celebración. Siendo ésta una ocasión tan especial, el ambiente festivo se respiraba por toda la ciudad y la petición de limosna dio paso a la hospitalidad, o lo que es lo mismo, la teranga, en lengua wolof. Los locales acogieron a los foráneos como miembros de la misma familia y todos dieron la bienvenida a los toubab (extranjeros) atraídos por la singularidad del acto.

El día se convirtió en toda una oportunidad de compartir comidas, té, café y largas e intensas charlas y de conocer más de cerca la historia de Senegal dejando a un lado los (ilógicos) prejuicios de quien mira a la religión como una amenaza.

Si queréis profundizar más sobre los Baay Fall, como una de las ramas más austeras de las fraternidades musulmanas (van descalzos en señal de humildad, van llenos de talismanes)  aquí encontraréis más información. En estos tiempos, donde los medios nos colocan a los musulmanes como enemigos, es más importante que nunca conocerlos, entender sus costumbres, acercarnos con curiosidad a sus tradiciones….

Os dejamos un pequeño cántico para acercaros más al Baay (o Baye)Fall. La verdad es que es muy bonito y curioso.

 

La burbuja inmobiliaria en Angola

El sistema económico en el que vivimos es todavía el capitalismo, donde lo importante es el capital. La arquitectura vive en España sus momentos más bajos, después del pinchazo de la burbuja inmobiliaria en la que vivíamos y que era imposible de mantener (ver el genial video inicial donde se cuenta el estallido). Aunque expertos en el tema ya vaticinaban de su insostenibilidad, muchos estaban metidos en este negocio  ganando mucho dinero en poco tiempo. Ahora, muchos de los arquitectos que tenían trabajo asegurado en tercer año de carrera, están emigrando, en busca de mejores tierras.

Numerosos países denominados pobres están acogiendo empresas y profesionales que después de esquilmar nuestras tierras acampan ahora a sus anchas allende los mares, para hacer caja a costa de futuras burbujas. ¿Acaso no hemos aprendido nada?¿Se trata de huir hacia delante hasta que una nueva burbuja nos separe?

El caso de Angola, donde Habitafrica trabaja desde hace más de 13 años, es un ejemplo. Mantiene unas grandes tasas de crecimiento por los millones que genera el petroleo, pero que están repartidos entre unos pocos. Mientras, la mayoría población tiene una esperanza de vida de 51 años y tasas de pobreza altísimas. El país todavía sufre los efectos de la guerra que duró casi 30 años y los desalojos  siguen a la orden del día favorecidos e impulsados por empresas inmobiliarias y ayuntamientos que se hacen caja.Es la nueva cultura del boom, del pelotazo, donde lo que menos importa es la gente.

Aquí os dejamos la crónica en imágenes de una crisis anunciada por las desigualdades sociales cada vez mayores en un país como Angola, porque todavía no se sigue construyendo para la gente, sino para el lucro de unos pocos. Muchísimas gracias a Azku, por el montaje. Las fotos fueron tomadas por nuestra expatriada en Angola, la arquitecta Rocío Alonso, que sigue trabajando en Habitafrica para el otro 85% de la población que no tiene unas condiciones mínimas de habitabilidad.

Angola from Alex Azkunaga on Vimeo.

 

Una escuela en la ciudad del viento

Escrito por Nacho Gasulla, de Escritores sin Fronteras.

Sergio es el Coordinador Técnico de Habitáfrica en Mauritania.Es una verdadera suerte coincidir con él en Nouadhibou, y que sea él mismo quien me muestre sobre el terreno el proyecto que Habitáfrica está impulsando en el barrio de Nassiba.

Como en el caso de Elwaba, se trata de mejorar las condiciones de escolarización de los niños residentes en el barrio de Nassiba, proporcionándoles unas instalaciones apropiadas y soporte técnico y apoyo de gestión para optimizar los recursos con que cuenta el centro.

Y digo que es una suerte visitar el proyecto con Sergio, porque Sergio es arquitecto,y responsable directo de la construcción de las escuelas promovidas por Habitáfrica en Mauritania.Su visión de la problemática  es, además, la de quien tiene que convertir una idea de escuela en un edificio a la medida de las necesidades, de las expectativas de los condicionantes arquitectónicos  locales y del presupuesto,  lidiando para ello con organismos,  instituciones, empresas  constructoras y operarios a pie de obra.

El de Sergio es uno de esos trabajos que yo no podría hacer.Sergio también me habla de ratio de niños por aula, de formación del profesorado, de integración en el barrio, de asociaciones de padres.Pero habla además de la relación que existe entre la calidad de la luz, el espacio, la calidad del aire que se respira y la motivación para desear aprender.

Mientras hablamos, paseando alrededor de la obra, un operario deja lo que estaba haciendo y se prepara para rezar. En las aulas, los niños se sientan separados de las niñas. En las letrinas no tienen agua; muchas niñas no han ido hoy al colegio por esa razón, y muchas otras se ausentarán el tiempo que necesiten para ir a sus casas y regresar.

Además, tampoco hay luz. El ayuntamiento no ha pagado la factura, y Mohamed, el director, no sabe explicarme por qué. El servicio de comedor ha sido cancelado porque han dejado de percibir la ayuda con que se financiaba. Y no disponen de transporte escolar para los niños que no pueden llegar al colegio de otra forma. El director me pasea por alguna de las instalaciones y me muestra las condiciones en que se encuentra la escuela. Pero es optimista. La reconstrucción de algunas de las aulas existentes y un nuevo edificio suponen para él un gran avance. Tal vez signifique el principio de un cambio mayor.

Ya se ha acabado la fase de cimentación, y van a comenzar a levantar el edificio. Sergio señala aquí y allá, explicando cómo se pretende afrontar la siguiente fase. Las obras aquí no suponen un desafío por su complejidad técnica, dice, sino por los medios con que se trabaja.

“Cuando estudias un proyecto desde el punto de vista técnico”, continúa, “no ves esa complejidad. Después, cuando te pones a hacerlo, te das cuenta de dónde reside la dificultad. No es tanto en el diseño, sino en el proceso. Llegar a las cosas es más difícil, porque los medios son menos”. Se refiere a que la superficie de la parcela en que se levanta el nuevo edificio es una placa de piedra, y los agujeros y zanjas horadados en ella para la cimentación han sido abiertos a cincel y martillo. Y si no se ha recurrido a una pala excavadora no ha sido por una cuestión de presupuesto, explica Sergio, sino porque, sencillamente, no hay una pala excavadora. Lo que en España se hace en cinco días, en Nouadhibou conlleva más de dos meses de trabajo.

Visito las instalaciones que fueron la cocina y el comedor. La capa de polvo que cubre el mobiliario es gruesa. Hace tiempo que un niño no se sienta a la mesa. Las consecuencias que eso tiene son principalmente dos. En primer lugar, una comida que no reciben en el colegio es una comida al día que con toda probabilidad han dejado de recibir. En segundo lugar, no poder comer en el colegio significa acortar el horario lectivo para que lo puedan hacer en sus casas, lo que incide directamente en la calidad de la educación.

Hacemos una visita a las aulas. Al entrar, debo esperar unos segundos hasta que mi visión se acomoda a la escasez de luz. Las paredes, suelo y techo están muy deteriorados. El mobiliario aguanta todavía. El encerado se cae a pedazos. Las ventanas están abiertas de par en par para ventilar el espacio.

El paisaje que se ve desde ellas es el muro de cemento del edificio contiguo, levantado a un metro de distancia. Me pregunto si el futuro de estos niños tiene tan pocas vistas como desde las ventanas de las clases en las que se supone que se dibuja el paisaje de su porvenir.

Terminamos la visita coincidiendo con el final de las clases por el día de hoy. Ya en la calle, se me ocurre sacar la cámara de fotos. El revuelo es total. Todos los niños se empujan delante de mí para hacerse un hueco en la foto. Algunos caen al suelo. Gritan y ríen. Les parece divertido que les haga fotos en grupo. Cuando lleguen a casa contarán a sus padres que por allí apareció esta mañana un blanco haciendo fotos. Venía acompañado de otro blanco. Y hablaban con el director. Algo se estaba cociendo. Quizá volvamos a tener agua, pensarán. O luz. O comida. O transporte. No exactamente. Tendrán un nuevo edificio. Y a alguien como yo para escribirlo.

Casadelata: una bonita iniciativa de habitabilidad que nos llega desde Cabo Verde

Texto y Fotografia: Lara Plácido 

Trailer from Casalata on Vimeo.

Gracias al facebook encontramos esta bonita iniciativa en Cabo Verde, donde Habitafrica trabaja en temas de habitabilidad y gestión del patrimonio cultural y arquitectónico. Os dejamos la presentación del proyecto que nos hacen sus gestores, desde la iniciativa Casadelata.

“La ilusión de encontrar una vida mejor en las ciudades consolidadas lleva a las personas a que se desplacen hacia ellas, pero el sueño rápidamente se desmorona y la falta de oportunidades empuja familias enteras a los aglomerados de lata que se desarrollan día tras día en el paisaje de Cabo Verde. El problema de la falta de viviendas no se resuelve de un día para  otro. Las familias alojadas en las casas de lata continuarán viviendo en condiciones infrahumanas por tiempo indeterminado aunque todos los esfuerzos gubernamentales se concentren en esta problemática.

Este proyecto tiene como objetivo primordial mejorar las condiciones de habitabilidad de las familias más desfavorecidas y a su vez una mejora en la planificación urbana, capaz de facilitar una vida más digna. La realización del corto nos proporcionó un contacto profundo con la dura realidad a la que se enfrentan los habitantes de las casas de lata. Las condiciones infrahumanas encontradas en estos espacios, intensificadas por la marginalidad sentida por quien no tiene otra opción y vive en la ilegalidad, llevó a estructurar una línea de acción dividida en tres momentos:

• En un primer momento, el objetivo es efectuar un levantamiento de los métodos constructivos y de la organización social de este proceso urbano, enumerar los aspectos positivos encontrados y reutilizarlos como una herramienta válida en la evolución del proyecto de habitación social.

• En un segundo momento, después del levantamiento realizado, sugerir pequeñas intervenciones económicas que asegurarán mejores condiciones de vida a las familias. Cuestiones como el confort térmico, ventilación de los compartimentos e iluminación de los mismos pueden ser significativamente más eficaces.

• En el tercer momento, desarrollar un proyecto de habitación social sostenido por el conocimiento adquirido al largo de este camino. Este tendrá como estructura base estrategias bioclimáticas y la educación habitacional y urbana, que consideramos indispensables para el desarrollo sostenible de Cabo Verde”.

Así, esperamos contribuir juntos a un futuro social y ambiental más equilibrado en Cabo Verde.

BLOG : http://casalataprojecto.blogspot.pt

Agua

Por Laura Feal, técnica de proyectos de Habitafrica en Saint Louis, Senegal.

El agua, de l’eau. El maa en árabe, ndonkh en wolof. Auga, na miña lingua: La primera palabra que aprendes en tu lengua y en cualquiera otra. Y es que cuando estás acostumbrada a vivir con ella no te das cuenta de la importancia que tiene.En que sin ella, simplemente, no se puede vivir.

Hoy llovió en Saint Louis, dando comienzo a la tan esperada estación de lluvias. El “hivernage”. Y llovió tan intenso que en dos minutos estaba calada hasta los huesos. Me pilló en plena calle, con más gente, que desapareció en un abrir y cerrar de ojos. Me quedé sola, lejos de mi casa y empapada de arriba abajo, con todo lo que llevaba encima. Algún taxi me pitó para que me montara, pero ante mi asombro (y el de ellos) me sentí muy cómoda en la nueva situación.

Fui andando lentamente hasta mi casa, unos 15 minutos, disfrutando de una lluvia que no arreciaba y que resbalaba por mi cabeza, por mi cuerpo y por mis cosas. Me crucé pandillas de niños que aprovecharon literalmente para lavarse, y otros que saltaban en los charcos de barro ensuciándose unos a otros. Sonrientes, ilusionados ante un recurso raro, escaso. Sin saber lo que sus mayores saben: que el agua, tan ansiada, tan rica, es un arma de doble filo.  En un rato las calles apenas asfaltadas se habrán inundado, dejando charcos que se llenarán de mosquitos. Que las basuras acumuladas en las aceras, se pudrirán con el agua, trayendo enfermedades para humanos y para animales. Que la tierra, que tanto cuidan y respetan, y que tanto necesita del agua, se empachará de estas lluvias torrenciales, pudiendo llegar a estropear las plantaciones de quienes no han sabido escuchar al viento que ya hace días anunciaba lluvia. Que las carreteras se atascarán y cortarán. Que no hay mal que por bien no venga.  Bueno no; al revés.

Yo sigo con mi paseo feliz, dejándome llevar por la alegría de los niños y la soledad de mi islita. Llego a casa y estrujo la ropa, la retuerzo hasta que cae la última gota y me doy cuenta de lo mejor: mi móvil cooperante, mamotreto-nokia-con-linterna, está, como no podía ser de otra manera, vivito y coleando. Si es que no hay como estar en África para relativizar.

Foto: Mario Entero

Plantación de arboles en Nouadhibou

Por Sergio Suarez, técnico de Habitafrica en Mauritania

Como parte de uno de los proyectos que realizamos en Nouadhibou, Mauritania, nuestro compañero Moussa Kane ha gestionado la plantación de árboles en el barrio de Hay Madrid. Para esa labor ha contado con la colaboración espontanea pero inestimable de muchos niños y niñas en el barrio.

Desde la  ilusión con la que es recibida cualquier actividad que suponga una rotura con la rutina, los niños y niñas acompañaron la plantación de árboles, la colocación de protecciones, la supervisión de lo plantado durante dos meses.

Entre todos esos árboles plantados, algunos quizá no llegue a levantar un metro del suelo, otros quizá darán sombra por años pero todos ellos habrán valido a la silenciosa misión de despertar la sensibilidad en los más jóvenes.

El recuerdo infantil de un árbol plantado supera con creces cualquier objetivo perseguido.

Un niño que planta un árbol, no pierde la ilusión de verlo crece delante de su puerta; de esa manera, aprende a cuidarlo un poco más cada día mientras toma conciencia sobre su medio ambiente.

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Planter un arbre.

Dans le cadre d´un de nos projets à Nouadhibou, la Mauritanie, notre collègue  Moussa Kane a géré la plantation d’arbres dans le quartier de Hay Madrid. Pour cette tache il a bénéficié de la spontanée mais précieuse collaboration des enfants du quartier.

Avec l’enthousiasme avec lequel toute activité extraordinaire est reçu, les enfants ont rejoint la plantation des arbres, le placement de la protection, la surveillance de ce planté depuis deux mois.

Parmi tous ces arbres plantés, certains ne pourraient pas pousser, d’autres vont fournir de l’ombre pendant des années, mais tous auront réussi à la mission silencieuse de sensibiliser les jeunes.

Le souvenir d’enfance d’un arbre planté emporte de loin sur n’importe quel objectif.

Un enfant qui plante un arbre, ne perds pas espoir de le voir grandir devant sa porte, de cette façon, il apprend à en prendre soin chaque jour pendant il prend conscience de leur environnement.

Las fotos del reportaje han sido tomadas por nuestro compañero Moussa Kane

 

 

La dignidad de un baño limpio

Por Idoia Oneca, responsable de habitabilidad de Habitafrica

Los días 30, 31, 1 y 2 de junio, como  coordinadora de los proyectos hábitat de la Fundación, asistí a la parte práctica del curso formativo de “Agua, Saneamiento e Higiene en la Acción Humanitaria” del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH), en la sierra de Madrid. El acceso al agua, el saneamiento  y la higiene en África es uno de los retos fundamentales a los que nos enfrentamos en cada país donde trabajamos.

Este curso, de 100 horas on line,  cuenta con 30 horas extras presenciales donde se aplica en casos prácticos todo lo aprendido y de una manera muy integral: se identifica el mejor sistema de captación de agua y se realiza su diseño, así como la potabilización y posterior distribución, se hacen letrinas y se conocen las diferentes bombas de agua. 

Aunque el curso está muy enfocado a la ayuda humanitaria y campamentos de emergencias, todo esto es muy útil también para los proyectos de desarrollo. De hecho, la mayor parte de los integrantes del curso trabajaban en este sector.

Además de conocer estos sistemas que siempre aplicamos en los proyectos, de primera mano, se ha dado especial hincapié a la participación de los beneficiarios y la promoción de higiene, quedando claro que, tanto si se trata de un proyecto de desarrollo, como de uno de emergencia, si estas dos componentes no existen, el proyecto va a fracasar.

Fue un curso muy útil que además estuvo altamente enriquecido con las muy diferentes experiencias de las personas que asistimos a él.

Os dejamos un interesante vídeo que pretende ponernos a todos y todas en la piel de lo que ocurre cuando no tienes un baño limpio. ¿A qué es terrible?

En África, no sólo se disfruta la Eurocopa

Por Ana Fonseca, coordinadora de Habitafrica en Angola

En el ámbito del Convenio financiado por AECID, y encuadrado en la promoción y dinamización de actividades de ocio y tiempo libre para los jóvenes del barrio de Damba María (Angola), Habitáfrica promueve la organización de un torneo interescolar en colaboración con las 4 escuelas del barrio. El evento transcurrió en las últimas semanas y terminó el pasado sábado, día 16 de Junio, con la final entre equipos femeninos y masculinos. El éxito está a la vista con estas fotografías.

En un momento en el que toda la atención deportiva está puesta en el Euro 2012 y se apuestan cervezas sobre quién será el próximo campeón europeo, el barrio de Damba María en Benguela, hierve de vida con el torneo interescolar femenino y masculino. Moneda al aire y todos somos ganadores. Se aplaude la pericia de los remates a puerta, los regates al estilo Messi, la pérdidas de balón y los remates al poste: al final lo que importa es el placer de jugar al fútbol. Todos invitados para inmortalizar el momento: se dan codazos, posan, los equipos se mezclan (¿eres del Barça, eres del Real Madrid, del Benfica o del Sporting? ¿qué importa?): en el momento del click se repite al unísono “PA-TA-TA”. Y todo el mundo ríe mientras piden que les saquen otra foto más.