Los descendientes del marabú de Tuba

Por Sole Gutierrez, becaria de AECID en Saint Louis (Senegal)

El 5 de septiembre de 1895, Cheikh Ahmadou Bamba desafió a la autoridad francesa y rezó en la oficina del Gobernador en Saint Louis, Senegal. Por este acto fue considerado una amenaza y más tarde, acusado por la administración colonial de preparar una guerra santa, fue exiliado a Gabón. Aunque contrario a la colonización, no siguió a la guerrilla y optó por la paz. Es una personalidad muy relevante dentro del Islam y fundó la ciudad santa de Touba en 1887, en cuya mezquita, levantada en su honor, reposan sus restos. En vida se dedicó a la meditación, los rituales, los estudios coránicos y la fabricación de amuletos para sus seguidores. Creó la Hermandad de Mourides y sus compatriotas lo llaman cariñosamente Serigne Touba (el Marabout de Touba).

Para conmemorar aquel acto desafiante y valeroso de hace 117 años, cada año los hermanos mourides vienen en peregrinación a Saint Louis procedentes de todas partes del país e incluso del extranjero y celebran varios días de festejos. El acto central del homenaje tiene lugar en la Plaza Faidherbe donde se oficia el multitudinario rezo “takussan” y desde el que sobresalen los miles de colores de las prendas de los Baay Falls y que constituyen una rama de los mourides fundada por Cheikh Ibrahima Fall, discípulo de Serigne Touba.

Fall profesaba una devoción extrema y Serigne Touba le obligó a él y a toda su familia a abandonar la práctica del ayuno y la oración. Por este motivo un gran número de Baay Fall no practican ciertos preceptos del Corán, ni siquiera durante el mes del Ramadán, provocando esta situación constantes críticas por parte de otros musulmanes.

Existen, por tanto, dos ramas del mouridismo, una Mouride y otra Baay Fall, que tienen sus propios representantes. La sucesión es hereditaria en ambos casos. Al mismo tiempo, dentro de la corriente Baay Fall existen varias alternativas. Los Baay Fall que viven en Touba y ayudaron en la construcción de la gran mezquita gozan de una excelente reputación y respeto y por otro lado existe una corriente, más relajada, que son conocidos por pedir limosna constantemente. Hay quien piensa que estos últimos les dan mala imagen al movimiento y no comulgan con su estilo de vida.

En cualquier caso y fuese cual fuese su tendencia, el 5 de septiembre de este año miles de peregrinos, gran parte de ellos Baay Fall, llegaron a Saint Louis para la celebración. Siendo ésta una ocasión tan especial, el ambiente festivo se respiraba por toda la ciudad y la petición de limosna dio paso a la hospitalidad, o lo que es lo mismo, la teranga, en lengua wolof. Los locales acogieron a los foráneos como miembros de la misma familia y todos dieron la bienvenida a los toubab (extranjeros) atraídos por la singularidad del acto.

El día se convirtió en toda una oportunidad de compartir comidas, té, café y largas e intensas charlas y de conocer más de cerca la historia de Senegal dejando a un lado los (ilógicos) prejuicios de quien mira a la religión como una amenaza.

Si queréis profundizar más sobre los Baay Fall, como una de las ramas más austeras de las fraternidades musulmanas (van descalzos en señal de humildad, van llenos de talismanes)  aquí encontraréis más información. En estos tiempos, donde los medios nos colocan a los musulmanes como enemigos, es más importante que nunca conocerlos, entender sus costumbres, acercarnos con curiosidad a sus tradiciones….

Os dejamos un pequeño cántico para acercaros más al Baay (o Baye)Fall. La verdad es que es muy bonito y curioso.

 

Comparte
  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Meneame
  • Yahoo! Buzz
  • Print
  • email
  • RSS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*


*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>