Una cumbre internacional sobre ciudades que no escucha a sus ciudadanos (pobres)

Por Idoia Oneca, responsable de Habitabilidad en Habitafrica

Durante muchos años, el trabajo de gestión en Habitafrica no me ha permitido dejar mucho tiempo libre para asistir a los foros internacionales donde se discuten los “grandes problemas de la humanidad” en materia de habitabilidad básica. Pero este año, decidí hacer el esfuerzo y viajar a Nápoles, para ver que se cocía.

Mi sensación, tras pasar 3 días allí, es de frustración. Como la de muchos cuando vuelven de este tipo de cumbres mundiales donde hay muchas palabras vacías y pocos compromisos.

Pero no hay que ser derrotistas.A las ONG, este tipo de foros, o los foros paralelos de sociedad civil, nos sirven sobre todo para compartir experiencias, para reforzar contactos y redes y para intentar hacer incidencia (aunque poco acceso tenemos a los grandes decisores, desgraciadamente). Pero poco más……

En Nápoles, sí pude comprobar con indignación como las multinacionales y las empresas  tienen acceso a las decisiones de los gobiernos de una manera mucho  más efectiva que nosotros. Hasta Coca-Cola tenía un stand en el foro oficial……….sin comentarios.

En las conferencias  se pusieron sobre la mesa los mismos temas de siempre; la cada vez más rápida urbanización de las ciudades producidas por las grandes migraciones, la joven población de las mismas (la media de edad de las ciudades Africanas está en 18 años) y su falta de oportunidades para que encuentre un trabajo que les proporcione una vida digna;  la importancia de que las mujeres participen en los procesos democráticos.

Pero lo que más  sorprende es el hecho de que en estas mesas de expertos, solo haya participado una sola persona habitante de uno de los millones de las asentamientos informales, más conocidos como slums (o barrios de chabolas). En este caso Jockin Arputham, Presidente de la Slum Dwellers Internationl, una de las mayores redes de chabolistas del mundo  . Esto muestra que aun no se cuenta con la propia población de los asentamientos para hablar e intentar buscar soluciones a su vida en las ciudades como ciudadanos de “segunda clase” (infraviviendas, falta de acceso a agua potable, letrinas, desalojos forzosos, violencia etc.)

Por todo esto, varias organizaciones (Habitat International Coalition  y Alianza Internacional habitantes entre otras) montaron en la misma ciudad un foro social urbano como alternativa al foro oficial de UN Habitat, reivindicando el espacio urbano comunitario, denunciando el fracaso de las políticas neoliberales y reinvindicando las políticas de vivienda, urbanísticas y sociales, fundadas sobre un pacto social urbano alternativo. (Adjunto la declaración del II Foro Social Urbano en Nápoles).

Os dejamos las declaraciones de la coordinadora de la Federación Internacional de CHabolistas,  Rose Molokoane, donde hacer referencia a la necesidad de incluir a las personas pobres en las actividades urbanísticas que influyen en sus asentamientos.

Todo esto confirma una de sus ideas bases; no solo hay que ir a las calles a manifestarse, también hay que ir a las oficinas gubernamentales para conseguir la colaboración y que su voz sea oída por quien toma las decisiones.

 

La burbuja inmobiliaria en Angola

El sistema económico en el que vivimos es todavía el capitalismo, donde lo importante es el capital. La arquitectura vive en España sus momentos más bajos, después del pinchazo de la burbuja inmobiliaria en la que vivíamos y que era imposible de mantener (ver el genial video inicial donde se cuenta el estallido). Aunque expertos en el tema ya vaticinaban de su insostenibilidad, muchos estaban metidos en este negocio  ganando mucho dinero en poco tiempo. Ahora, muchos de los arquitectos que tenían trabajo asegurado en tercer año de carrera, están emigrando, en busca de mejores tierras.

Numerosos países denominados pobres están acogiendo empresas y profesionales que después de esquilmar nuestras tierras acampan ahora a sus anchas allende los mares, para hacer caja a costa de futuras burbujas. ¿Acaso no hemos aprendido nada?¿Se trata de huir hacia delante hasta que una nueva burbuja nos separe?

El caso de Angola, donde Habitafrica trabaja desde hace más de 13 años, es un ejemplo. Mantiene unas grandes tasas de crecimiento por los millones que genera el petroleo, pero que están repartidos entre unos pocos. Mientras, la mayoría población tiene una esperanza de vida de 51 años y tasas de pobreza altísimas. El país todavía sufre los efectos de la guerra que duró casi 30 años y los desalojos  siguen a la orden del día favorecidos e impulsados por empresas inmobiliarias y ayuntamientos que se hacen caja.Es la nueva cultura del boom, del pelotazo, donde lo que menos importa es la gente.

Aquí os dejamos la crónica en imágenes de una crisis anunciada por las desigualdades sociales cada vez mayores en un país como Angola, porque todavía no se sigue construyendo para la gente, sino para el lucro de unos pocos. Muchísimas gracias a Azku, por el montaje. Las fotos fueron tomadas por nuestra expatriada en Angola, la arquitecta Rocío Alonso, que sigue trabajando en Habitafrica para el otro 85% de la población que no tiene unas condiciones mínimas de habitabilidad.

Angola from Alex Azkunaga on Vimeo.