Las mujeres que transforman Guet Ndar

Por Rocío Alonso Rocafort, técnica de sede del proyecto

Una amiga hace años en un país africano me dijo: “En África, aunque no lo creas, al final las cosas terminan saliendo”.

Qué razón tenía porque, por fin, nombrar Guet Ndar en Habitáfrica hace que se nos ilumine el rostro por la satisfacción de un trabajo bien hecho. Y es que el “Programa integral para el Desarrollo de Guet Ndar, Saint Louis” es un Convenio que ha sobrepasado sus objetivos tras 6 años de trabajo.

El Convenio ha finalizado, y con ello está a punto de salir publicada la capitalización de los logros de las actividades realizadas, pero lo queríamos acompañar de imágenes. Y qué mejor que hacerlo a través de la imagen en movimiento del barrio y de la palabra de sus protagonistas, que han sido las principales beneficiarias del proyecto. Se trata de las mujeres transformadoras de pescado que diariamente se tienen que desenvolver para comprar, salar-secar y vender el pescado para mantener familias de hasta 30 miembros.

Volver a Guet Ndar, con las mujeres en el Centro de transformación ya terminado, y además hacerlo acompañada de una experiencia novedosa como la grabación de un video-documental ha sido especial. Tuve la suerte de participar desde el inicio del video con los contactos, participé en las reuniones hasta consensuar ideas para el guión y en las discusiones durante la grabación, y finalmente apoyé en las labores traducción y postproducción. Ha sido un privilegio. Y es una satisfacción anunciar que podemos disfrutar de uno de los proyectos de Habitáfrica concluido.

Era impensable para muchos de quienes hemos pasado por el proyecto, tras reformulaciones e incluso momentos de bloqueo, poder ver lo que hoy os adelantamos.

Prefiero no desvelar más y dejaros con el video. Aquí tenéis el el documento de capitalización en español y francés.

No me cansaré de repetir esta frase: Gracias a todas las personas que han participado en el proyecto.

 

 

Súmate a la campaña de UNHábitat para mejorar tu ciudad

“I’m a City Changer” o “Yo Mejoro Mi Ciudad” es una campaña mundial con el objetivo de sensibilizar y crear conciencia entre los ciudadanos sobre cuestiones urbanas para lograr mejores ciudades.

Promovida por ONU-Habitat, la agencia de las Naciones Unidas que se preocupa por los temas referentes a las ciudades, el movimiento integra la Campaña Urbana Mundial..

Especial interés nos merece la parte africana. Aquí tenéis el dossier sobre la campaña en África.


“I’m a City Changer” trabaja para lograr mejores ciudades y una mejor vida incentivando un desarrollo urbano sostenible adecuado a través de los principales componentes claves:

Una ciudad que supera las dificultades- Preparar a las ciudades para el cambio, la gestión de la adversidad, la resistencia y para la toma de medidas reducir el riesgo. La urbanización y el desarrollo sólo pueden ser sostenibles si se adaptan a las futuras demandas y los riesgos, y resiste a las consecuencias del cambio climático o los desastres naturales. El fortalecimiento de las capacidades de  las ciudades y las comunidades para planificar y gestionar de forma eficaz la adversidad es fundamental para la política urbana.

Una Ciudad Verde - Construir ciudades estables ecológicamente y eficientes en su emisión de carbono. Los edificios por sí solos representan el 30% de las emisiones de gases de efecto invernadero, y la forma en que planificamos y diseñamos nuestras ciudades ahora tendrá importantes consecuencias en cómo serán resilientes, eficientes en la utilización de sus recursos y ecológicamente racionales en el futuro. Una ciudad verde significa promover el desarrollo sostenible a través  de un entorno construido para racionalizar la emisión de carbono.

 

Una ciudad segura y sana -  Convertir las ciudades en lugares más seguros y sanos. Las ciudades guardan las respuestas a los desafíos planteados por la urbanización, que están a su vez, indisolublemente ligadas a los temas y las agendas referentes a la economía, el cambio climático, el consumo de recursos, la seguridad alimentaria y mucho más. Las ciudades deben ser entornos habitables con el fin de capitalizar su enorme potencial como impulsores de soluciones sostenibles a los retos actuales y futuros.

Una ciudad inclusiva - Construir ciudades más inclusivas socialmente, accesibles, a favor de los más pobres, equitativas y sensibles a las cuestiones de género. El desarrollo socialmente equitativo es uno de los tres pilares de la sostenibilidad y es vital para crear un futuro urbano común y sostenible. Los desafíos planteados por el ritmo y la escala de la urbanización contemporánea nos obligan a invertir en infraestructura, desarrollo y procesos políticos que promuevan la inserción social, y una agenda a favor de los pobres y sensible a la cuestión de género. Una ciudad inclusiva promueve la equidad de derechos de la ciudad y por lo tanto permite que todos los ciudadanos participen de las ventajas urbanas.

Una ciudad planificada - Planificar las ciudades del futuro para los procesos de  toma de decisión sostenibles. La urbanización sostenible y el desarrollo requieren procesos de planificación y marcos políticos que aprovechen los activos de la ciudad y su potencial. La planificación sostenible implica incluir procesos de toma de decisiones participativos y la atención especial al desarrollo que equilibra las necesidades sociales, ambientales y económicas. De igual importancia, la planificación sostenible y una ciudad planificada son fundamentales para lograr las características de todas las otras áreas temáticas de la Campaña Urbana Mundial.

Una ciudad productiva - Convertir las ciudades en lugares más eficientes y mejores para asegurar el trabajo decente. El desarrollo económico equitativo es también uno de los tres pilares de la sostenibilidad, y un componente necesario de cualquier ciudad saludable, habitable y sostenible. La aplicación de un programa de desarrollo sostenible significa la planificación de las ciudades que promuevan y fomenten medios de subsistencia para todos los ciudadanos a través de oportunidades económicas.

¿Por qué participar? Aquí las razones

10 razones para participar! 

 

the time for City Changers.

Lanzamos nuestro manual sobre soluciones de agua y saneamiento en África

Hoy se celebra el Día Mundial del Saneamiento. A veces las ONG hablamos en nuestra propia jerga y la gente no nos entiende bien. Este es el caso. ¿De qué hablamos cuando hablamos de saneamiento?

El saneamiento, como dice la wikipedia, ”Comprende el manejo sanitario del agua potable, las aguas residuales y excretas, los residuos sólidos y el comportamiento higiénico que reduce los riesgos para la salud y previene la contaminación“.

Nos encanta este video de nuestros compañero de ONGAWA que explica de manera sencilla cómo el saneamiento es un derecho y un reto para muchas personas. Aunque para nosotros tener un wc sea algo my común,sólo el 63% de los habitantes del mundo tienen acceso a un saneamiento mejorado, muy por debajo del objetivo del 75% que figura en los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

En Habitafrica tenemos una componente de saneamiento en la mayoría de nuestro proyectos, ya que nuestra misión es crear asentamientos humanos dignos. Para que la gente pueda vivir en sus comunidades es necesario que el saneamiento esté solucionado. Sino emigrarán o sus vidas serán muy difíciles y los niños enfermarán mucho más a menudo.

Por eso  hemos elaborado este manual donde recogemos nuestra experiencia sobre Agua y Saneamiento en África. Esperemos que os sea útil y que lo podáis difundir para todos aquellos que necesiten soluciones prácticas. En la oficina nos quedan todavía algunos ejemplares del libro. No dudéis en escribirnos y pedírnoslo.

 

 

 

 

Una escuela en la ciudad del viento

Escrito por Nacho Gasulla, de Escritores sin Fronteras.

Sergio es el Coordinador Técnico de Habitáfrica en Mauritania.Es una verdadera suerte coincidir con él en Nouadhibou, y que sea él mismo quien me muestre sobre el terreno el proyecto que Habitáfrica está impulsando en el barrio de Nassiba.

Como en el caso de Elwaba, se trata de mejorar las condiciones de escolarización de los niños residentes en el barrio de Nassiba, proporcionándoles unas instalaciones apropiadas y soporte técnico y apoyo de gestión para optimizar los recursos con que cuenta el centro.

Y digo que es una suerte visitar el proyecto con Sergio, porque Sergio es arquitecto,y responsable directo de la construcción de las escuelas promovidas por Habitáfrica en Mauritania.Su visión de la problemática  es, además, la de quien tiene que convertir una idea de escuela en un edificio a la medida de las necesidades, de las expectativas de los condicionantes arquitectónicos  locales y del presupuesto,  lidiando para ello con organismos,  instituciones, empresas  constructoras y operarios a pie de obra.

El de Sergio es uno de esos trabajos que yo no podría hacer.Sergio también me habla de ratio de niños por aula, de formación del profesorado, de integración en el barrio, de asociaciones de padres.Pero habla además de la relación que existe entre la calidad de la luz, el espacio, la calidad del aire que se respira y la motivación para desear aprender.

Mientras hablamos, paseando alrededor de la obra, un operario deja lo que estaba haciendo y se prepara para rezar. En las aulas, los niños se sientan separados de las niñas. En las letrinas no tienen agua; muchas niñas no han ido hoy al colegio por esa razón, y muchas otras se ausentarán el tiempo que necesiten para ir a sus casas y regresar.

Además, tampoco hay luz. El ayuntamiento no ha pagado la factura, y Mohamed, el director, no sabe explicarme por qué. El servicio de comedor ha sido cancelado porque han dejado de percibir la ayuda con que se financiaba. Y no disponen de transporte escolar para los niños que no pueden llegar al colegio de otra forma. El director me pasea por alguna de las instalaciones y me muestra las condiciones en que se encuentra la escuela. Pero es optimista. La reconstrucción de algunas de las aulas existentes y un nuevo edificio suponen para él un gran avance. Tal vez signifique el principio de un cambio mayor.

Ya se ha acabado la fase de cimentación, y van a comenzar a levantar el edificio. Sergio señala aquí y allá, explicando cómo se pretende afrontar la siguiente fase. Las obras aquí no suponen un desafío por su complejidad técnica, dice, sino por los medios con que se trabaja.

“Cuando estudias un proyecto desde el punto de vista técnico”, continúa, “no ves esa complejidad. Después, cuando te pones a hacerlo, te das cuenta de dónde reside la dificultad. No es tanto en el diseño, sino en el proceso. Llegar a las cosas es más difícil, porque los medios son menos”. Se refiere a que la superficie de la parcela en que se levanta el nuevo edificio es una placa de piedra, y los agujeros y zanjas horadados en ella para la cimentación han sido abiertos a cincel y martillo. Y si no se ha recurrido a una pala excavadora no ha sido por una cuestión de presupuesto, explica Sergio, sino porque, sencillamente, no hay una pala excavadora. Lo que en España se hace en cinco días, en Nouadhibou conlleva más de dos meses de trabajo.

Visito las instalaciones que fueron la cocina y el comedor. La capa de polvo que cubre el mobiliario es gruesa. Hace tiempo que un niño no se sienta a la mesa. Las consecuencias que eso tiene son principalmente dos. En primer lugar, una comida que no reciben en el colegio es una comida al día que con toda probabilidad han dejado de recibir. En segundo lugar, no poder comer en el colegio significa acortar el horario lectivo para que lo puedan hacer en sus casas, lo que incide directamente en la calidad de la educación.

Hacemos una visita a las aulas. Al entrar, debo esperar unos segundos hasta que mi visión se acomoda a la escasez de luz. Las paredes, suelo y techo están muy deteriorados. El mobiliario aguanta todavía. El encerado se cae a pedazos. Las ventanas están abiertas de par en par para ventilar el espacio.

El paisaje que se ve desde ellas es el muro de cemento del edificio contiguo, levantado a un metro de distancia. Me pregunto si el futuro de estos niños tiene tan pocas vistas como desde las ventanas de las clases en las que se supone que se dibuja el paisaje de su porvenir.

Terminamos la visita coincidiendo con el final de las clases por el día de hoy. Ya en la calle, se me ocurre sacar la cámara de fotos. El revuelo es total. Todos los niños se empujan delante de mí para hacerse un hueco en la foto. Algunos caen al suelo. Gritan y ríen. Les parece divertido que les haga fotos en grupo. Cuando lleguen a casa contarán a sus padres que por allí apareció esta mañana un blanco haciendo fotos. Venía acompañado de otro blanco. Y hablaban con el director. Algo se estaba cociendo. Quizá volvamos a tener agua, pensarán. O luz. O comida. O transporte. No exactamente. Tendrán un nuevo edificio. Y a alguien como yo para escribirlo.

En África, no sólo se disfruta la Eurocopa

Por Ana Fonseca, coordinadora de Habitafrica en Angola

En el ámbito del Convenio financiado por AECID, y encuadrado en la promoción y dinamización de actividades de ocio y tiempo libre para los jóvenes del barrio de Damba María (Angola), Habitáfrica promueve la organización de un torneo interescolar en colaboración con las 4 escuelas del barrio. El evento transcurrió en las últimas semanas y terminó el pasado sábado, día 16 de Junio, con la final entre equipos femeninos y masculinos. El éxito está a la vista con estas fotografías.

En un momento en el que toda la atención deportiva está puesta en el Euro 2012 y se apuestan cervezas sobre quién será el próximo campeón europeo, el barrio de Damba María en Benguela, hierve de vida con el torneo interescolar femenino y masculino. Moneda al aire y todos somos ganadores. Se aplaude la pericia de los remates a puerta, los regates al estilo Messi, la pérdidas de balón y los remates al poste: al final lo que importa es el placer de jugar al fútbol. Todos invitados para inmortalizar el momento: se dan codazos, posan, los equipos se mezclan (¿eres del Barça, eres del Real Madrid, del Benfica o del Sporting? ¿qué importa?): en el momento del click se repite al unísono “PA-TA-TA”. Y todo el mundo ríe mientras piden que les saquen otra foto más.

 

Las diez plagas bíblicas que azotan África

Las Diez Plagas Bíblicas sobre Egipto también conocidas simplemente como las diez plagas o las plagas bíblicas son una serie de calamidades que, según el Antiguo Testamento y la Torá, Dios infligió a los egipcios para que el faraón dejara partir a los hebreos de Egipto. Se trata de un castigo que un ser exterior inflige a un pueblo para castigarles por algo.

Leyendo las últimas noticias que nos llegan de nuestros socios en el terreno sobre la plaga de langostas que amenaza con hipotecar miles de vida en Mali y Niger, uno se pregunta qué mas les puede pasar en la zona, después de estos meses de sequía, hambruna, guerra independentista en el Norte, “sharia” y ahora, esta plaga.

No es tiempo de analizar ahora la relación entre la maldición bíblica y África (según el Antiguo Testamento, Cam era el hijo de Noé que había avergonzado a su padre, ganándose su maldición, y el que había dado origen a los pueblos negros). Pero está claro que da ganas de pensar que África se ha visto sometida, desde el principio de los tiempos, a una maldición bíblica que le arrastra al hambre, a la corrupción, a la violencia y el salvajismo, a la avaricia y a la sangre.

Pues dándole vuelta a estas ideas, pensamos que a lo mejor no es Dios, sino el hombre (privilegiado, o sea, cada uno de nosotros ) el causante de esas diez plagas que azotan África y contra las que queremos luchar todos los que amamos esta región:

1. La esclavitud. El comercio de esclavos tuvo un efecto negativo sobre el crecimiento y desarrollo de África. Sus consecuencias últimas fueron socavar las economías locales y la estabilidad política ya que las fuerza laboral era embarcada en el comercio oceánico. Con el auge del comercio de esclavos a gran escala, motivado por las necesidades europeas, la esclavitud del enemigo se convirtió cada vez menos en una consecuencia de la guerra, para volverse progresivamente una razón para ir a la guerra. La esclavitud continúa vigente en el continente a través de sueldos de hambre y condiciones precarias.

2. El colonialismo. Desde la llegada de portugueses a finales del XVIII hasta mediados del siglo XX, África sufrió las consecuencias de un sistema colonial que ha hipotecado varias generaciones de africanos por la explotación de sus recursos para el interés de las colonias.

3. La explotación de los recursos naturales y la compra de tierras en África: Tras la independencia de los países africanas, todavía continúan las relaciones neo-coloniales de las antiguas metrópolis, a través de los acuerdos injustos de muchas multinacionales pesqueras, agrícolas, mineras o de servicios. La compra de tierras es una práctica legal en el continente que está suponiendo que tierras cultivables se destinen a países ricos en vez de a paliar el hambre de sus pobladores.

4. La fuga de cerebros: Los países de África Subsahariana que invirtieron en formar nuevos médicos han acabado perdiendo 2.000 millones de dólares (unos 1.509 millones de euros), porque estos facultativos, una vez que adquirían experiencia, abandonaban su hogar en busca de trabajos más prósperos en países ricos. Lo mismo pasa en muchas otras profesiones “cualificadas”.

5. La deuda externa; África paga más por los intereses de la deuda que lo que ingresa en concepto de ayuda al desarrrollo.  Se trata, muchas veces, de una deuda injusta, “odiosa”, creada en muchos casos por dictadores o por gobiernos ricos que ayudaban a África dando a África créditos para comprar sus propios productos occidentales. Esto, si lo piensas, no deja de ser legal, pero es inmoral.

6. El tráfico de armas: Los enfrentamientos armados sangran cada año 18.000         millones de dólares a la economía africana. El Kalashnikov es el rey de un arsenal   ingente que, según denuncia un informe de Oxfam, en un 95% se fabrica fuera de     África, a donde buena parte llega a través del incontrolado tráfico ilegal. Para más      información os aconsejamos entrar en la campaña Armas bajo control, que             organizan varias ONG internacionales y españolas y que seguro este año darán       mucho de lo que hablar.

En el siguiente y apasionante post, para no hacerlo muy largo, seguiremos dándole vueltas a estas plagas más humanas que divinas, con las que las ONG como la nuestra queremos acabar y en las que la ciudadanía y los políticos tienen aún mucho por hacer……

¿Comentarios?

 

Me voy a África y nadie podrá impedirlo

Con esta declaración de guerra empieza la expedición africana de Nacho Gasulla, de Escritores sin Fronteras.

Su idea es dar la vuelta al continente en moto y buscar material literario para escribir una “trilogía africana” donde 28 escritores africanos contarán historias sobre su país, donde 28 niños harán un recorrido por la infancia  a través de cuentos y donde 28 mujeres hablarán sobre sus vidas y nos contarán su historia.

Desde Habitáfrica le seguiremos con mucho interés ( y con un poco de envidia). Intentaremos acercarle a nuestros proyectos y apoyarle en su empeño de darle visibilidad a este continente lleno de leyendas, mitos, epopeyas y tradición. Un territorio donde la tradición oral nos la acercan los “griots” y los ancianos, las mujeres con sus canciones……. Un continente que está ahí al lado y del que tan poco sabemos.

Esperamos tener historias de este largo e intenso viaje.

Suerte y ……رحلة سعيدة (un premio a quién adivine qué significa esto en árabe)

Se vienen los “nordacas”

 

Por Sergio Kñallinsky, un amigo de Habitafrica

(Por favor, leer en clave de humor)

Ante todo, como corresponde, queremos presentarnos. Somos Guido y Xenón, dos jóvenes argentinos preocupados. Preocupados por lo que vemos que está pasando en nuestro país, y sorprendidos ante la indiferencia de una gran mayoría que no quiere ver, o mira para otro lado.

Están llegando. Y vienen para quedarse. Comenzaron siendo decenas, hoy son cientos y pronto, si no hacemos algo, serán miles. Son Nordacas, pero nuestra Policía de Migraciones no los distinguen entre la multitud de turistas y visitantes. Españoles, portugueses, griegos, italianos, a los que se empiezan a agregar franceses y hasta algún inglés, que en cuanto traspasan el Aeropuerto desenvainan sus títulos de Arquitecto, Psicólogo, Odontólogo, Diseñador de páginas Web, etc., con la absurda pretensión de homologarlos y ejercer libremente en la Argentina. Aunque la gran mayoría termina en el cuentapropismo, cuando no en bares, restaurantes y otras tareas menores.

Y cuando decimos que vienen a quedarse, no nos referimos sólo a vivir. También quieren quedarse con los mejores empleos, oportunidades, viviendas, etc.

No es difícil identificarlos, con sus extraños horarios de comida (españoles almorzando a las cuatro de la tarde, ingleses cenando a las seis) y su acento altisonante y pretencioso. Detrás de esa apariencia de simpáticos, entradores, pintorescos si se quiere, muchas veces se esconde la no confesada intención de enganchar algún argentino o argentina para casarse y obtener más fácilmente la tan ansiada ciudadanía, que los equipara a los que nacimos e hicimos este país y les abre la puerta hacia todo el Mercosur.

Por qué pasa todo esto? Pensemos un poco. Por un lado, la crisis regional del llamado “Primer Mundo” los expulsa y, lógicamente, ven en la Argentina un destino lleno de oportunidades, bienestar y promisorio futuro. Si a ésto le sumamos nuestra generosidad, apertura y una política inmigratoria ingenua y blanda, el resultado no puede ser otro que una dificultad creciente para que nuestros jóvenes tengan el lugar que por derecho les corresponde.

Hoy, después de largos años de siembra y esfuerzo, los argentinos nos permitimos trabajar un poco menos y disfrutar de una cervecita con amigos en un bar, o aprovechar los nuevos feriados puente que simbolizan la llegada de un merecido período de cosecha.
Y, compatriotas, no nos engañemos. Cuando se intenta explicar la crisis se habla de burbuja inmobiliaria, decadencia del capitalismo social-demócrata, fracaso de la aventura fantasiosa del proyecto Euro, pero nada se dice de las razones más profundas, que nosotros sabemos más que nadie. Simplemente, no están acostumbrados a trabajar duro, de lunes a lunes, como lo hicimos nosotros a lo largo de muchas generaciones. Todo siempre les fue dado fácilmente, y hoy cumplen a rajatabla la Ley del Menor Esfuerzo.
Toda esta realidad nos acongoja y sufrimos al contemplar semejante diáspora. Pero es nuestra responsabilidad para con nuestros hijos y nietos pensar primero en nosotros y poner coto a esta situación.

Es por eso que queremos esbozar un plan con algunas simples medidas que sabemos serán para bien de todos.
1) Se construirá un nuevo Aeropuerto en Ezeiza, al que serán derivados los vuelos sospechosos de contener Nordacas entre sus pasajeros.
2) Para diferenciarlo del existente, deberá tener otro nombre. Proponemos el de Aeropuerto de Naipes.
3) El Departamento de Migraciones estará a cargo de un Cuerpo de Elite de la Policía Aeroportuaria, con profesionales debidamente formados para los interrogatorios que saquen a la luz las verdaderas intenciones de cada extranjero que ingresa al país. Integrarán este Cuerpo los más eficaces, preparados y con la personalidad necesaria para no dejarse embaucar por viejecitas que ‘vienen a visitar a sus nietos’ o adolescentes que vienen ‘por placer’.
4) No se permitirá el ingreso al país de las personas que no exhiban la siguiente documentación: a) Pasaje de Vuelta comprado y pagado con fecha cerrada. b) Reserva confirmada de hotel o Invitación de un argentino debidamente justificada y aprobada por las autoridades pertinentes. c) Posesión de una suma no menor a $ 2.000.- por día de estadía. d) Pasaporte.
5) El que finalmente pase con su visa de turista, deberá salir del país a los 90 días, so pena de ser ubicado por las autoridades y deportado sin más trámite.

Protegiendo nuestras fronteras, ¡protegemos a los jóvenes!

Atte.

Guido E. Pers

Xenón Fobik

Nota del Autor: Todo esto no es más que una broma, por supuesto, no sea cosa que se moleste nadie. Se desarrolla en América Latina, pero bien podría desarrollarse en África. Pero no me van a negar que un sustito les vendría bien a los gallegos que todavía siguen haciendo sudar sangre a muchos en Barajas.

Mitos sobre las migraciones

En Habitafrica estamos realizando un proceso de reflexión interna sobre lo que supone para nosotros la estrategia de Migraciones y Desarrollo. Para ello, invitamos a algunos amigos y colaboradores como Mathieu Lafréchoux, director de operaciones y partenariados de GRDR, una ONG francesa, socia de la Red Europea de Migraciones y Desarrollo EUNOMAD

Aquí algunos de los tópicos que nos vino a desmontar sobre este tema:

Se dice que:

  •  “La población del norte dice que no podemos acoger toda la miseria del mundo”, pero las migraciones internacionales conciernen a los más ricos de los pobres: se necesita redes, dinero, formación, etc. para realizar el proceso migratorio. Por otro lado, la población en el norte tiene una propensión a migrar 2 veces más grandes que en el Sur. En todo caso, es una parte de dicha miseria
  •  “Los costes de la migración son demasiados grandes”. Los países del Norte son netamente beneficiarios de las migraciones internacionales: la migración en España contribuye a 0.5% del PIB
  •  “Es posible impedir la inmigración aumentando las fronteras y los controles migratorios”. Estas medidas no impiden la migración, pero si incrementan los riesgos: desde 1988 han muerto 17 mil personas en las fronteras europeas (cifras similares a una guerra)
  •  “El desarrollo va a frenar las migraciones”. La historia demuestra que el desarrollo anima la migración. La primera motivación para la migración es social y cultural. Lo económico viene en segundo plano, y el desarrollo supone transferencia de ideas, genera apertura intelectual, voluntad de movimiento, etc.
  • “Los migrantes tienen la responsabilidad de desarrollar su país”. No es su responsabilidad, sino de los estados y del funcionamiento de la sociedad actual. Por otro lado, esta idea preconcebida estigmatiza a las personas, pues se define su identidad únicamente respecto a la localización de origen
  • Importante: el migrante lo es sólo durante el tiempo que está en movimiento, después es ciudadano, consumidor, habitante, ¡y no migrante!
  • A pesar de eso, y aunque es contradictorio, el migrante es un foco de desarrollo de su país de origen, y llega a tener un impacto mayor que los estados y ONG. Al mismo tiempo, en el lugar que vive, es un embajador de su país de origen.

En todo caso, es un debate muy apasionado, que hay que llegar a decisiones aunque sea temporales, para seguir cuestionándose, debatiendo y posicionándose.

¿Qué opináis vosotros?

¿Por qué no hemos acabado con la pobreza en África?

Hace unos meses organizamos en Madrid un encuentro entre ONG, universidades, entidades públicas y expertos en cooperación internacional sobre África. Fue una buena ocasión para encontrarnos todas aquellas personas que trabajamos en cooperación con África. El debate fue intenso, y estuvo animado por el profesor Mbuyi Kabunda, que analizó con un discurso provocador por qué llevamos casi cincuenta años haciendo cooperación con África y todavía no hemos acabado con la pobreza. Las ONG españolas y africanas que participamos en el encuentro, también hablamos de las lecciones aprendidas y de los retos que nos quedan por conseguir, y la conclusión fue unánime: No puedes dar con la mano de la cooperación internacional lo quq quitas con políticas migratorias, comerciales o militares o medioambientales destructivas para África.

Dejamos aquí un vídeo de unos 20 minutos que resume el encuentro. Os animamos a ir saltando los ponentes según sea vuestro interés.