Las diez plagas bíblicas que azotan África

Las Diez Plagas Bíblicas sobre Egipto también conocidas simplemente como las diez plagas o las plagas bíblicas son una serie de calamidades que, según el Antiguo Testamento y la Torá, Dios infligió a los egipcios para que el faraón dejara partir a los hebreos de Egipto. Se trata de un castigo que un ser exterior inflige a un pueblo para castigarles por algo.

Leyendo las últimas noticias que nos llegan de nuestros socios en el terreno sobre la plaga de langostas que amenaza con hipotecar miles de vida en Mali y Niger, uno se pregunta qué mas les puede pasar en la zona, después de estos meses de sequía, hambruna, guerra independentista en el Norte, “sharia” y ahora, esta plaga.

No es tiempo de analizar ahora la relación entre la maldición bíblica y África (según el Antiguo Testamento, Cam era el hijo de Noé que había avergonzado a su padre, ganándose su maldición, y el que había dado origen a los pueblos negros). Pero está claro que da ganas de pensar que África se ha visto sometida, desde el principio de los tiempos, a una maldición bíblica que le arrastra al hambre, a la corrupción, a la violencia y el salvajismo, a la avaricia y a la sangre.

Pues dándole vuelta a estas ideas, pensamos que a lo mejor no es Dios, sino el hombre (privilegiado, o sea, cada uno de nosotros ) el causante de esas diez plagas que azotan África y contra las que queremos luchar todos los que amamos esta región:

1. La esclavitud. El comercio de esclavos tuvo un efecto negativo sobre el crecimiento y desarrollo de África. Sus consecuencias últimas fueron socavar las economías locales y la estabilidad política ya que las fuerza laboral era embarcada en el comercio oceánico. Con el auge del comercio de esclavos a gran escala, motivado por las necesidades europeas, la esclavitud del enemigo se convirtió cada vez menos en una consecuencia de la guerra, para volverse progresivamente una razón para ir a la guerra. La esclavitud continúa vigente en el continente a través de sueldos de hambre y condiciones precarias.

2. El colonialismo. Desde la llegada de portugueses a finales del XVIII hasta mediados del siglo XX, África sufrió las consecuencias de un sistema colonial que ha hipotecado varias generaciones de africanos por la explotación de sus recursos para el interés de las colonias.

3. La explotación de los recursos naturales y la compra de tierras en África: Tras la independencia de los países africanas, todavía continúan las relaciones neo-coloniales de las antiguas metrópolis, a través de los acuerdos injustos de muchas multinacionales pesqueras, agrícolas, mineras o de servicios. La compra de tierras es una práctica legal en el continente que está suponiendo que tierras cultivables se destinen a países ricos en vez de a paliar el hambre de sus pobladores.

4. La fuga de cerebros: Los países de África Subsahariana que invirtieron en formar nuevos médicos han acabado perdiendo 2.000 millones de dólares (unos 1.509 millones de euros), porque estos facultativos, una vez que adquirían experiencia, abandonaban su hogar en busca de trabajos más prósperos en países ricos. Lo mismo pasa en muchas otras profesiones “cualificadas”.

5. La deuda externa; África paga más por los intereses de la deuda que lo que ingresa en concepto de ayuda al desarrrollo.  Se trata, muchas veces, de una deuda injusta, “odiosa”, creada en muchos casos por dictadores o por gobiernos ricos que ayudaban a África dando a África créditos para comprar sus propios productos occidentales. Esto, si lo piensas, no deja de ser legal, pero es inmoral.

6. El tráfico de armas: Los enfrentamientos armados sangran cada año 18.000         millones de dólares a la economía africana. El Kalashnikov es el rey de un arsenal   ingente que, según denuncia un informe de Oxfam, en un 95% se fabrica fuera de     África, a donde buena parte llega a través del incontrolado tráfico ilegal. Para más      información os aconsejamos entrar en la campaña Armas bajo control, que             organizan varias ONG internacionales y españolas y que seguro este año darán       mucho de lo que hablar.

En el siguiente y apasionante post, para no hacerlo muy largo, seguiremos dándole vueltas a estas plagas más humanas que divinas, con las que las ONG como la nuestra queremos acabar y en las que la ciudadanía y los políticos tienen aún mucho por hacer……

¿Comentarios?

 

No dejemos que ocurra en el Sahel lo del Cuerno de África


Sequía en el Sáhara

En un mundo de sobreabundancia para algunos, todavía se siguen sucediendo hambrunas que afectan a millones de personas.

Desde hace varios meses nuestras compañeras en Mauritania, Mali, Senegal y Níger, nos vienen alertando de la importante sequía que está sufriendo la zona.

Nos cuenta nuestra compañera Amalia Hernando, desde Mali, que en unos días tendrá lugar la asamblea general del FONGIM (que es como la coordinadora de todas las ONG internacionales) y uno de los puntos que se van a tratar es la seguridad alimentaria. Parece ser que el gobierno de Mali está esperando a los resultados de este mes de enero, para definir si va a declarar situación de crisis alimentaria en la zona. Por lo de pronto,  ya ha empezado a solicitar ayudas puntuales para resolver algunos puntos de crisis en la zona norte del país. En Bamako, la capital, nos cuentan que se nota la llegada de bastantes migrantes de la zona rural, que llegan a la capital en busca de sustento y comida.

En Mauritania, Ana Martínez nos cuenta desde la que capital que ya se habla de crisis en todo el país desde hace un tiempo, debido a la baja pluviosidad que se ha detectado este año 2011, comparándola a la registrada en el año 2002, año que Mali sufrió una gran sequía. Sobretodo esta sequía va a afectar a la zona sur y sudeste, Regiones de Guidimaka, Brakna, Traza Y Gorgol, y afectará al abastecimiento del agua potable de estas comunidades y a la actividad de agricultura y ganado, actividades que ocupan a un 67% de la población en Mauritania.

Se estima que la producción de cereales bajará de 120.000 toneladas en 2011 (año de abundante pluviometría) a 29.000 toneladas en el año 2012. Esta sequía acentuará la presión en los productos importados y el aumento de precio de los mismos (sobretodo maíz, arroz, azúcar…) productos básicos en la alimentación mauritana.

Así que con este panorama, el Gobierno va a intentar poner en parcha el Programa EMEL, cuyo presupuesto previsto es de 116 Millones de euros, de los cuales cuenta con sólo 64M. El Programa consta de dos acciones: acción alimentaria y acción para la asistencia al ganado. Actividades como tiendas solidarias, dotación de alimentos, agua para ganado, alimentos y salud pública para ganado, se llevarán a cabo para paliar las consecuencias de la crisis. Los animales son el único sustento para la gente del desierto. Si ellos mueren, sus esperanzas para sobrevivir también lo harán.

Se hacían eco en el blog de El País “3500 millones de ideas irreverentes contra la pobreza“, del informe lanzado por Oxfam y por Save the Children sobre las muertes que se podrían haber evitado en en Cuerno de África. “Existe una responsabilidad  casi criminal de la comunidad internacional , incapaz de reaccionar cuando las alarmas eran evidentes para cualquiera que quisiese verlo”. Entre las lecciones aprendidas están el saber que la escalada de precios son la antesala de una hambruna, que los conflictos perpetúan las crisis alimentarias y que las rigideces del sistema dificultan que los mecanismos de alerta temprana sirvan para salvar cientos de miles de vidas. Y se trata de dramas humanos que marcarán por vida a muchas familias aunque sigamos mirando a otro lado.