Las mujeres que transforman Guet Ndar

Por Rocío Alonso Rocafort, técnica de sede del proyecto

Una amiga hace años en un país africano me dijo: “En África, aunque no lo creas, al final las cosas terminan saliendo”.

Qué razón tenía porque, por fin, nombrar Guet Ndar en Habitáfrica hace que se nos ilumine el rostro por la satisfacción de un trabajo bien hecho. Y es que el “Programa integral para el Desarrollo de Guet Ndar, Saint Louis” es un Convenio que ha sobrepasado sus objetivos tras 6 años de trabajo.

El Convenio ha finalizado, y con ello está a punto de salir publicada la capitalización de los logros de las actividades realizadas, pero lo queríamos acompañar de imágenes. Y qué mejor que hacerlo a través de la imagen en movimiento del barrio y de la palabra de sus protagonistas, que han sido las principales beneficiarias del proyecto. Se trata de las mujeres transformadoras de pescado que diariamente se tienen que desenvolver para comprar, salar-secar y vender el pescado para mantener familias de hasta 30 miembros.

Volver a Guet Ndar, con las mujeres en el Centro de transformación ya terminado, y además hacerlo acompañada de una experiencia novedosa como la grabación de un video-documental ha sido especial. Tuve la suerte de participar desde el inicio del video con los contactos, participé en las reuniones hasta consensuar ideas para el guión y en las discusiones durante la grabación, y finalmente apoyé en las labores traducción y postproducción. Ha sido un privilegio. Y es una satisfacción anunciar que podemos disfrutar de uno de los proyectos de Habitáfrica concluido.

Era impensable para muchos de quienes hemos pasado por el proyecto, tras reformulaciones e incluso momentos de bloqueo, poder ver lo que hoy os adelantamos.

Prefiero no desvelar más y dejaros con el video. Aquí tenéis el el documento de capitalización en español y francés.

No me cansaré de repetir esta frase: Gracias a todas las personas que han participado en el proyecto.

 

 

Año nuevo, vídeo nuevo

Las ONG debemos cambiar muchas cosas. Lo sabemos hace tiempo. Hemos trabajado de una manera, que en los tiempos actuales, no tiene sentido. ¿Es válido gastarse 4 millones de euros de dinero público, hacer tu informe sobre los resultados, entregarlo al financiador y cerrarlo? Sí, pero eso no hace que la gente conozca lo que haces, lo apoye o se incremente tu base social ,que es precisamente lo que nos distingue a las ONG de las empresas proveedoras de servicios.

Escuchar y hablar a la gente requiere un cambio de mentalidad y de trabajo.  No sólo hay que hacer proyectos técnicamente perfectos y que mejoren las condiciones de las poblaciones más vulnerables, sino que hay que contarlo bien. Esto supone saturar aún más a nuestros compañeros en África, que se las ven y desean cada día por sacar adelante el proyecto, lidiar con las exigencias burocráticas durísimas  de los financiadores, enfrentarse a los que no quieren que el proyecto salga adelante, hacer equilibrios diplomáticos con las autoridades, en fin, un sin vivir….  En 2013 hemos empezado con buen pie. Gracias a ese esfuerzo, de hormiga, de los compañeros encargados del proyecto,  se ha hecho este vídeo que intenta explicar los resultados del proyecto realizado en Saint Louis (Senegal) .

Durante casi 6 años hemos buscado el fortalecimiento de las asociaciones de mujeres comerciantes de pescado, para mejorar sus ingresos y las condiciones de higiene donde trabajaban. Llevamos trabajando con ellas desde 2006 y a pesar de todas las dificultades que hemos tenido, creemos que todo el trabajo ha valido la pena.

Porque hacemos muchas cosas, y esto todavía tiene sentido. Viendo el resumen  del vídeo que hemos elaborado creo que entenderemos todos porqué.

En breve estaremos publicando un documento más extenso con los resultados del proyecto. Sólo tienes que pedírnoslo.

Los descendientes del marabú de Tuba

Por Sole Gutierrez, becaria de AECID en Saint Louis (Senegal)

El 5 de septiembre de 1895, Cheikh Ahmadou Bamba desafió a la autoridad francesa y rezó en la oficina del Gobernador en Saint Louis, Senegal. Por este acto fue considerado una amenaza y más tarde, acusado por la administración colonial de preparar una guerra santa, fue exiliado a Gabón. Aunque contrario a la colonización, no siguió a la guerrilla y optó por la paz. Es una personalidad muy relevante dentro del Islam y fundó la ciudad santa de Touba en 1887, en cuya mezquita, levantada en su honor, reposan sus restos. En vida se dedicó a la meditación, los rituales, los estudios coránicos y la fabricación de amuletos para sus seguidores. Creó la Hermandad de Mourides y sus compatriotas lo llaman cariñosamente Serigne Touba (el Marabout de Touba).

Para conmemorar aquel acto desafiante y valeroso de hace 117 años, cada año los hermanos mourides vienen en peregrinación a Saint Louis procedentes de todas partes del país e incluso del extranjero y celebran varios días de festejos. El acto central del homenaje tiene lugar en la Plaza Faidherbe donde se oficia el multitudinario rezo “takussan” y desde el que sobresalen los miles de colores de las prendas de los Baay Falls y que constituyen una rama de los mourides fundada por Cheikh Ibrahima Fall, discípulo de Serigne Touba.

Fall profesaba una devoción extrema y Serigne Touba le obligó a él y a toda su familia a abandonar la práctica del ayuno y la oración. Por este motivo un gran número de Baay Fall no practican ciertos preceptos del Corán, ni siquiera durante el mes del Ramadán, provocando esta situación constantes críticas por parte de otros musulmanes.

Existen, por tanto, dos ramas del mouridismo, una Mouride y otra Baay Fall, que tienen sus propios representantes. La sucesión es hereditaria en ambos casos. Al mismo tiempo, dentro de la corriente Baay Fall existen varias alternativas. Los Baay Fall que viven en Touba y ayudaron en la construcción de la gran mezquita gozan de una excelente reputación y respeto y por otro lado existe una corriente, más relajada, que son conocidos por pedir limosna constantemente. Hay quien piensa que estos últimos les dan mala imagen al movimiento y no comulgan con su estilo de vida.

En cualquier caso y fuese cual fuese su tendencia, el 5 de septiembre de este año miles de peregrinos, gran parte de ellos Baay Fall, llegaron a Saint Louis para la celebración. Siendo ésta una ocasión tan especial, el ambiente festivo se respiraba por toda la ciudad y la petición de limosna dio paso a la hospitalidad, o lo que es lo mismo, la teranga, en lengua wolof. Los locales acogieron a los foráneos como miembros de la misma familia y todos dieron la bienvenida a los toubab (extranjeros) atraídos por la singularidad del acto.

El día se convirtió en toda una oportunidad de compartir comidas, té, café y largas e intensas charlas y de conocer más de cerca la historia de Senegal dejando a un lado los (ilógicos) prejuicios de quien mira a la religión como una amenaza.

Si queréis profundizar más sobre los Baay Fall, como una de las ramas más austeras de las fraternidades musulmanas (van descalzos en señal de humildad, van llenos de talismanes)  aquí encontraréis más información. En estos tiempos, donde los medios nos colocan a los musulmanes como enemigos, es más importante que nunca conocerlos, entender sus costumbres, acercarnos con curiosidad a sus tradiciones….

Os dejamos un pequeño cántico para acercaros más al Baay (o Baye)Fall. La verdad es que es muy bonito y curioso.

 

Agua

Por Laura Feal, técnica de proyectos de Habitafrica en Saint Louis, Senegal.

El agua, de l’eau. El maa en árabe, ndonkh en wolof. Auga, na miña lingua: La primera palabra que aprendes en tu lengua y en cualquiera otra. Y es que cuando estás acostumbrada a vivir con ella no te das cuenta de la importancia que tiene.En que sin ella, simplemente, no se puede vivir.

Hoy llovió en Saint Louis, dando comienzo a la tan esperada estación de lluvias. El “hivernage”. Y llovió tan intenso que en dos minutos estaba calada hasta los huesos. Me pilló en plena calle, con más gente, que desapareció en un abrir y cerrar de ojos. Me quedé sola, lejos de mi casa y empapada de arriba abajo, con todo lo que llevaba encima. Algún taxi me pitó para que me montara, pero ante mi asombro (y el de ellos) me sentí muy cómoda en la nueva situación.

Fui andando lentamente hasta mi casa, unos 15 minutos, disfrutando de una lluvia que no arreciaba y que resbalaba por mi cabeza, por mi cuerpo y por mis cosas. Me crucé pandillas de niños que aprovecharon literalmente para lavarse, y otros que saltaban en los charcos de barro ensuciándose unos a otros. Sonrientes, ilusionados ante un recurso raro, escaso. Sin saber lo que sus mayores saben: que el agua, tan ansiada, tan rica, es un arma de doble filo.  En un rato las calles apenas asfaltadas se habrán inundado, dejando charcos que se llenarán de mosquitos. Que las basuras acumuladas en las aceras, se pudrirán con el agua, trayendo enfermedades para humanos y para animales. Que la tierra, que tanto cuidan y respetan, y que tanto necesita del agua, se empachará de estas lluvias torrenciales, pudiendo llegar a estropear las plantaciones de quienes no han sabido escuchar al viento que ya hace días anunciaba lluvia. Que las carreteras se atascarán y cortarán. Que no hay mal que por bien no venga.  Bueno no; al revés.

Yo sigo con mi paseo feliz, dejándome llevar por la alegría de los niños y la soledad de mi islita. Llego a casa y estrujo la ropa, la retuerzo hasta que cae la última gota y me doy cuenta de lo mejor: mi móvil cooperante, mamotreto-nokia-con-linterna, está, como no podía ser de otra manera, vivito y coleando. Si es que no hay como estar en África para relativizar.

Foto: Mario Entero

Premio

Si no apuestas, no ganas. El mes pasado decidimos presentar una de las fotos que teníamos sobre un proyecto en Senegal, hecha por el maravilloso artista Tomás de la Fuente, a un concurso de fotografía. Y ya nos habíamos olvidado cuando recibimos una llamada.

El jurado del I Certamen Fotográfico sobre Migraciones, celebrado en Bilbao en el marco del VII Congreso sobre Migraciones Internacionales en España, había elegido como fotografía ganadora la nuestra, que lleva el título ‘Entre dos orillas’.

Creemos que es una oportunidad para reflexionar sobre la imposibilidad de que los muros que puedan contener los sueños. Esperamos que la foto os guste tanto como a nosotros y que, por un momento, consiga poneros en la piel de este  hombre, asomado al abismo y así, entender un poco más a los que se encuentran en la otra orilla.

Me voy a África y nadie podrá impedirlo

Con esta declaración de guerra empieza la expedición africana de Nacho Gasulla, de Escritores sin Fronteras.

Su idea es dar la vuelta al continente en moto y buscar material literario para escribir una “trilogía africana” donde 28 escritores africanos contarán historias sobre su país, donde 28 niños harán un recorrido por la infancia  a través de cuentos y donde 28 mujeres hablarán sobre sus vidas y nos contarán su historia.

Desde Habitáfrica le seguiremos con mucho interés ( y con un poco de envidia). Intentaremos acercarle a nuestros proyectos y apoyarle en su empeño de darle visibilidad a este continente lleno de leyendas, mitos, epopeyas y tradición. Un territorio donde la tradición oral nos la acercan los “griots” y los ancianos, las mujeres con sus canciones……. Un continente que está ahí al lado y del que tan poco sabemos.

Esperamos tener historias de este largo e intenso viaje.

Suerte y ……رحلة سعيدة (un premio a quién adivine qué significa esto en árabe)

¿Quiénes somos, de dónde venimos y adónde vamos?

Aunque parezca una cuestión metafísica, nada más lejos.

Se trata de un nuevo proyecto de Habitáfrica que estamos llevando a cabo para conocer precisamente eso: quiénes somos, cuáles son las experiencias profesionales y asociativas de las personas con las que trabajamos tanto en España como en África; de dónde venimos, cuáles han sido sus recorridos migratorios o de sus familiares y adónde vamos, cuáles son sus expectativas de vida, de relación con origen o con sus parientes en otros países, etc.

Después de 15 años trabajando en el ámbito de las Migraciones y Desarrollo nos hemos dado cuenta de que los territorios se van cruzando, y la gente de “aquí” y de “allá” se mueve, o se ha movido, se cruza, vuelve, tiene parientes en uno u otro lado con los que mantiene lazos, … y que tenemos que incorporar toda esas experiencias en nuestra estrategia!

Gracias a la colaboración de dos estudiantes en prácticas de la Universidad de Granada, Sarah Fatemi y María José Venceslá y otra más de la Universidad Autónoma de Madrid, Sara Escrivá, en febrero se ha puesto en marcha el DIAGNÓSTICO CRUZADO MIGRACIÓN SENEGAL- ESPAÑA en el que se pretende recoger datos cuantitativos y cualitativos de las dinámicas de movilidad en dos zonas de Senegal en las que estamos trabajando (Dakar y la Casamance) y completarlo y cruzarlo con datos sobre personas senegalesas que viven en regiones donde trabajamos en España (Canarias, Andalucía y Madrid)

Esperamos que los resultados nos aporten muchas ideas y podamos apoyar proyectos que nos unan aún más a Senegal

Os iremos contando…

No dejemos que ocurra en el Sahel lo del Cuerno de África


Sequía en el Sáhara

En un mundo de sobreabundancia para algunos, todavía se siguen sucediendo hambrunas que afectan a millones de personas.

Desde hace varios meses nuestras compañeras en Mauritania, Mali, Senegal y Níger, nos vienen alertando de la importante sequía que está sufriendo la zona.

Nos cuenta nuestra compañera Amalia Hernando, desde Mali, que en unos días tendrá lugar la asamblea general del FONGIM (que es como la coordinadora de todas las ONG internacionales) y uno de los puntos que se van a tratar es la seguridad alimentaria. Parece ser que el gobierno de Mali está esperando a los resultados de este mes de enero, para definir si va a declarar situación de crisis alimentaria en la zona. Por lo de pronto,  ya ha empezado a solicitar ayudas puntuales para resolver algunos puntos de crisis en la zona norte del país. En Bamako, la capital, nos cuentan que se nota la llegada de bastantes migrantes de la zona rural, que llegan a la capital en busca de sustento y comida.

En Mauritania, Ana Martínez nos cuenta desde la que capital que ya se habla de crisis en todo el país desde hace un tiempo, debido a la baja pluviosidad que se ha detectado este año 2011, comparándola a la registrada en el año 2002, año que Mali sufrió una gran sequía. Sobretodo esta sequía va a afectar a la zona sur y sudeste, Regiones de Guidimaka, Brakna, Traza Y Gorgol, y afectará al abastecimiento del agua potable de estas comunidades y a la actividad de agricultura y ganado, actividades que ocupan a un 67% de la población en Mauritania.

Se estima que la producción de cereales bajará de 120.000 toneladas en 2011 (año de abundante pluviometría) a 29.000 toneladas en el año 2012. Esta sequía acentuará la presión en los productos importados y el aumento de precio de los mismos (sobretodo maíz, arroz, azúcar…) productos básicos en la alimentación mauritana.

Así que con este panorama, el Gobierno va a intentar poner en parcha el Programa EMEL, cuyo presupuesto previsto es de 116 Millones de euros, de los cuales cuenta con sólo 64M. El Programa consta de dos acciones: acción alimentaria y acción para la asistencia al ganado. Actividades como tiendas solidarias, dotación de alimentos, agua para ganado, alimentos y salud pública para ganado, se llevarán a cabo para paliar las consecuencias de la crisis. Los animales son el único sustento para la gente del desierto. Si ellos mueren, sus esperanzas para sobrevivir también lo harán.

Se hacían eco en el blog de El País “3500 millones de ideas irreverentes contra la pobreza“, del informe lanzado por Oxfam y por Save the Children sobre las muertes que se podrían haber evitado en en Cuerno de África. “Existe una responsabilidad  casi criminal de la comunidad internacional , incapaz de reaccionar cuando las alarmas eran evidentes para cualquiera que quisiese verlo”. Entre las lecciones aprendidas están el saber que la escalada de precios son la antesala de una hambruna, que los conflictos perpetúan las crisis alimentarias y que las rigideces del sistema dificultan que los mecanismos de alerta temprana sirvan para salvar cientos de miles de vidas. Y se trata de dramas humanos que marcarán por vida a muchas familias aunque sigamos mirando a otro lado.