¿Cómo es y cómo vive la crisis la migración marroquí en España?

Por Ana Lirola, responsable del proyecto de migraciones de Habitafrica en Alhucemas

El pasado 27 de febrero participé en una jornada organizada por la Fundación Tres Culturas en su sede de Sevilla. Se trataba de la presentación del avance de un estudio centrado en la caracterización, ubicación y segmentación de los flujos migratorios procedentes de las provincias del norte de Marruecos y con destino a Andalucía. Al acto acudimos una treintena de personas pertenecientes a asociaciones pro y de inmigrantes en Andalucía, además de otras personas interesadas en la temática.

Con el objetivo de contrastar las primeras conclusiones obtenidas con las entidades representativas de la sociedad civil, para integrar nuestras reflexiones en las conclusiones finales de este primer estudio, el equipo de Andaira, encargada de la coordinación y  dinamización de este proyecto, dividió la jornada en dos partes:

-          La presentación del estudio de Flujos migratorios entre las provincias del Norte de Marruecos y Andalucía, cuyo trabajo de campo se ha basado en 118 entrevistas realizadas en 9 provincias de Marruecos: Tetuán, Tánger, Nador, Alhucemas, Oujda, Beni Mellal, Fez, Meknes y Kenitra.

-          Trabajo en grupos a través de la metodología DAFO, para el análisis y la reflexión sobre dos cuestiones bastantes amplias: los proyectos de codesarrollo implementados desde Andalucía con el Norte de Marruecos y el impacto de la crisis en la población inmigrante procedente del Norte de Marruecos y afincada en Andalucía.

En cuanto a las conclusiones del estudio , me resulta imposible resumir en este espacio todos los datos que se aportaron sobre las razones para salir de Marruecos y llegar a Andalucía, el perfil de los migrantes de origen marroquí, las expectativa, el impacto de la crisis, las remesas, el retorno, las intervenciones de codesarrollo, etc. Sin embargo, me gustaría compartir con vosotros algunas cuestiones para la reflexión:

-          El saldo migratorio de ciudadanos marroquíes por el momento está equilibrado, pero se prevé un posible retorno masivo, debido al impacto de la crisis económica y financiera sobre este grupo de población.  Sin embargo, en Marruecos no hay mecanismos de acogida previstos. A pesar de que la crisis está impactando de manera más cruel en la población migrante y que, por tanto, este grupo de población está sufriendo con mayor crudeza sus consecuencias, y si aún así,  el retorno de los migrantes marroquíes aún es bastante contenido… ¿Cómo son las condiciones de vida de estas personas en Marruecos para que quieran abandonar su país ?

-          Aumentan considerablemente las remesas invertidas, es decir, que ahora son los inmigrantes los que tienen que recibir ayuda económica de sus familiares de Marruecos. Mientras que una de las razones principales para migrar es huir de la pobreza y ayudar a la familia, ahora resulta que es la familia de Marruecos la que tiene que ayudar al  emigrante…Paradójico, ¿no os parece?

-          Los retornados o migrantes que deciden volver a su país de origen se enfrentan al fracaso social, puesto que no han conseguido lo que pretendían cuando iniciaron su proyecto migratorio, y a un doble desarraigo, ya que se encontraron con dificultades para la adaptación en España y se volverán a encontrar con estas dificultades en su propio país al regresar tras varios años viviendo fuera. ¿Habéis oído hablar del síndrome de Ulises?

-          ¿Es la primavera árabe una oportunidad o una amenaza? Mientras que algunos sostenían que era un proceso positivo  para otros, los resultados inmediatos de esas revoluciones no están teniendo como consecuencia una mejora de las condiciones de vida en esos países, al menos de momento.

-          Y la crisis, ¿Es una oportunidad o una amenaza? Igualmente sobre esta cuestión había opiniones encontradas: para algunos era un oportunidad en tanto en cuanto el voluntariado está aumentando, la información se está extendiendo y se están poniendo en marcha estrategias cada vez más ingeniosas para aprovechar y obtener recursos; para otros, sin embargo, la crisis de momento solo estaba sirviendo para potenciar lo peor de la sociedad capitalista y para debilitar a la sociedad civil y su capacidad de ejercer de mecanismo de control y de presión.